He disfrutado una entrevista a Manuel Castells en CNN México por la claridad con la que expone sus interpretaciones de las redes sociales y los movimientos sociales. No está demás decir que desde hace más de una década es uno de mis autores favoritos, pese a la densidad de su obra de análisis sociológico.
En el video que les presento a continuación hay un impecable análisis acerca de cómo se ha logrado una apropiación social de las nuevas tecnologías, cuyos emblemas son entre otros, los blogs, Twitter y Facebook. Comparto aquello de que los movimientos sociales son los agentes del cambio, aún cuando en períodos de corta duración no lo notemos. Ha pasado con el feminismo, el ambientalismo, los jóvenes. Para quienes deseen profundizar este punto les recomiendo también este trabajo del profesor de la Universidad Complutense de Madrid Luis Enrique Otero titulado "Verdes y alternativos".
Entrevista a Manuel Castells Parte 1 - CNN México: El poder de las redes sociales.
Entrevista a Manuel Castells Parte 2 – CNN México: El poder de las redes sociales.
La gran revolución de las redes sociales es que es imposible controlarlas -por las características de Internet- lo que añade un elemento inédito en la sociedad, acostumbrada a que la comunicación siempre ha sido mediada y tras ella ha existido un control económico o ideológico. Lo anterior supone un abierto desafío al poder y toda la estructura que lo ha sustentado históricamente, entre ellos, lo políticos, sea cual fuese su signo.
Hoy día asistimos por ejemplo a una reconversión de la izquierda más ortodoxa hacia formas que tienen más que ver con movimientos sociales, en un intento de mimetización con los mismos. Su apuesta parece ser la apropiación de los temas y la influencia en esos movimientos sociales. Amparados por su concepción doctrinaria y filosófica el desafío -para ellos- termina siendo el control o dirección de esas masas. El problema -nuevamente para ellos- es que los movimientos sociales han alcanzado una dinámica nunca vista gracias al uso de las nuevas tecnologías y con ciudadanos más informados (a veces), esos flujos de opinión son difíciles de manipular o encauzar (lo mismo les pasa a las empresas y su marketing en Internet).
Las revueltas que estamos viendo en los países árabes son un claro ejemplo de la impredecibilidad con que se tornan estos movimientos, dice Castells. Todos los analistas se ha equivocado en su supuesto que cualquier revolución en el mundo árabe iba a estar conducida por los grupos islamistas. Las "masas" al parecer se están volviendo autónomas. Eso implica aspectos positivos, como la mayor autonomía, libertad y autodeterminación de las sociedades, pero también el peligro de que el desenlace puede ser caótico en términos de convivencia y calidad de vida..






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