Un desastre natural o accidental puede herir de muerte a una ciudad. Tras un hecho dramático, pocos son los que optan por quedarse en esas ciudades marcadas por la tragedia.
Pripyat (Chernobyl, Ucrania)







El 26 de abril de 1986, a la 1:24 hora local, en la Central Nuclear de Chernobyl (Ucrania), por entonces bajo la Unión Soviética, se produjo un grave accidente en que 31 personas murieron de forma directa. Alrededor del 5 por ciento del núcleo del reactor de la Central fue liberado en la atmósfera, y el polvo radiactivo derramado fue llevado por el aire hasta las regiones occidentales de la Ex Unión Soviética, Europa oriental y Escandinavia. Fue el accidente nuclear más grave de la historia.
La ciudad de Pripyat, ubicada cerca de la Central Nuclear de Chernobyl, fue constituida en 1970 para acomodar a los constructores de la Central y sus empleados. Cuando tuvo lugar la explosión, la mayoría de sus 50.000 habitantes estaban durmiendo. 40 horas más tarde, los habitantes fueron evacuados de sus casas, sin embargo, una gran cantidad de personas ya habían sido contaminadas por la radiactividad. Decenas de miles de ciudadanos cayeron enfermos gravemente o murieron debido a la influencia a largo plazo de estas radiaciones.
Pripyat tenía un hospital, tres clínicas, 21 escuelas, tres centros culturales, 10 gimnasios, 10 zonas de tiro, tres piscinas cubiertas, 35 pistas de atletismo, 25 tiendas, 27 restaurantes pequeños, un parque y una estación. En la actualidad, la ciudad sin vida se ha convertido en una ‘ciudad fantasma’.
Centralia (Pensilvania, EE.UU.)


La ciudad de Centralia, estado de Pensilvania, EE.UU., contaba originalmente con cerca de 3.000 habitantes. En 1866, para lograr elevadas ganancias, se construyó una mina de carbón en la ladera de la ciudad. En 1962 un minero encendió accidentalmente la antracita de la mina, el fuego se extendió rápidamente para provocar al final un enorme incendio subterráneo, que hoy día sigue ardiendo debajo de la ciudad de Centralia.
En 1982 el Gobierno asignó alrededor de 42 millones de dólares para trasladar a los habitantes de Centralia, y luego declaró el abandono total de la ciudad. El Gobierno cerró los principales accesos a ella y cortó todos sus vínculos con el exterior. La mayoría de sus edificios fueron destruidos por el incendio o la naturaleza. En 2010 sólo hay cinco familias que aún viven allí.
Varosha (Chipre)



Antes de la invasión turca de Chipre en 1974, Varosha fue un famoso destino vacacional costero del renombre mundial. En la invasión las fuerzas turcas sellaron completamente la ciudad con vallas de hierro. Si alguien logra atravesar el muro de la franja de seguridad, podrá ver que la actual ciudad de Varosha se ha vuelto una ‘ciudad fantasma’, donde tampoco es difícil que recibir un disparo.
Base Submarina Nuclear de Rybachi


Durante el periodo de la Guerra Fría, en la península de Kamchatka de Rusia, había una ciudad llamada Bechyovinka relacionada con la base submarina secreta del país, donde está la conocida Base Submarina Nuclear de Rybachi. Hasta la década de los ochenta del siglo pasado, ésta había sido la mayor base submarina nuclear de Rusia.
Un día los habitantes de la localidad recibieron de súbito la orden de retirada. Corría la voz de que el nivel de radiación nuclear de la zona estaba subiendo. Además, el combustible nuclear de unos submarinos ya retirados del servicio o averiados atracados en la base no había sido retirado, y se produjeron casos de robo del catalizador de platino.
No importa si es cierta o no la existencia de residuos nucleares tóxicos, de la noche a la mañana esta ciudad, que había vivido en la prosperidad, se volvió vacía, como una ‘ciudad fantasma’.
Aldea de San Juan (Michoacán, México)


En 1943 una calamidad natural azotó la aldea de San Juan, estado de Michoacán, México. Un volcán entró en erupción y clastos de lavas cayeron de repente en una tierra de cultivo, cuya altura creció en una semana hasta la de un edificio de cinco pisos, y después de un año, ascendió hasta 1.102 pies (alrededor de 336 metros).
Aquella erupción volcánica duró ocho años, y las lavas y los residuos de carbón producidos sepultaron completamente las dos aldeas cercanas. La iglesia en la foto es la única obra arquitectónica que ha quedado tras el suceso.
Wittenoom (Australia)



En los años cincuenta del siglo pasado, Wittenoom, localizada en la región de Pilbara en la parte occidental de Australia, era la mayor ciudad de la zona. Pero en 1966 fue sellada por la grave amenaza que suponía la mina de amianto cercana para la salud humana. Con los caminos cerrados, Wittenoom fue borrada del mapa oficial. Sin embargo actualmente en esta ciudad perdida siguen viviendo ocho habitantes.
Gilman (Colorado, EE.UU.)

Gilman se creó en 1886 cuando en el estado de Colorado surgió la corriente de la rebatiña del oro. Más tarde la compañía Eagle Mine llegó allí para explotar los minerales de zinc y plomo. En 1984 la ciudad fue cerrada según la orden de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, porque el agua subterránea de esta zona ya estaba contaminada por sustancias tóxicas.
En la actualidad Gilman se ha convertido en una ciudad vacía. Pese a los grandes empeños realizados por sanear el medio ambiente, el aire en las zapas todavía es venenoso, en los estanques existe gran cantidad de sustancias tóxicas y en las minas están llenas de metales pesados.
Craco (Italia)

Craco, construida inicialmente en la Edad Media, se encuentra en una montaña abrupta. Con su larga historia que puede remontarse al año 1060, la ciudad tiene un abrupto terreno no adecuado para el desarrollo agrícola. A mediados del siglo XX, los frecuentes terremotos y desprendimientos de tierras hicieron que dejara de ser habitable para la gente. Hasta 1963 los últimos 1.800 habitantes también abandonaron la ciudad para vivir en los poblados cercanos. Actualmente es un lugar frecuentado por los turistas exploradores.
Kadykchan (Rusia)

Kadykchan fue una ciudad minera dedicada al carbón. Debido a la disgregación de la Unión Soviética, quedó sin suficientes fondos para mantener su funcionamiento. Más tarde los habitantes se vieron obligados a mudarse a otras ciudades por el aislamiento total de la ciudad: la interrupción de las comunicaciones y los cortes del agua potable. La ciudad que poseía una población de 12.000 personas se ha convertido hoy en una ruina.
Bhopal (India)

Bhopal, una ciudad de India, no está abandonada, pero fue víctima del accidente más trágico del mundo causado por la fuga de sustancias químicas, la peor calamidad medioambiental de la historia humana. En la medianoche de un día de 1984, una planta química de la ciudad tuvo una avería, a causa de la cual 32 toneladas de isocianato de metilo se escaparon. Tan sólo en una noche el accidente provocó la malformación, invalidez y ceguera de miles de personas, así como la muerte de varias decenas de miles. Ese día más de 2.000 cadáveres tuvieron que ser cremados. Hoy en día las sustancias tóxicas emitidas sin cesar siguen contaminando el suelo y el agua alrededor de la planta.
Fuente: China org






1 comentario
gabriela
28 jul 2010 | 02:28 AM
Fotografías, datos, historias que dan escalofríos...Sobretodo porque el hombre es tan porfiado, que siempre ante cualquier advertencia o temor, dice "NOOOOO, ESO NO VA A PASAR..." Ultimamente hemos tenido dos desastres petroleros tremendos, y que aún no se sabe qué consecuencias habrá ni por cuantos años...y tenemos una espada pendiendo de un hilo sobre nuestras cabezas, con los problemas de Corea y EEUU...una amenaza nuclear que cualquier malo de la cabeza puede activar hasta porque lo miran feo...
El panorama no es alentador en lo absoluto.
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