¿Habrá otro terremoto en Chile? ¿Es la réplica del 11 de marzo la última de fuerte intensidad que se puede esperar? ¿Es probable que otro tsunami afecte nuestras costas? ¿Se registrará un gran sismo en el norte de Chile? Preguntas como las anteriores inundan las redes sociales de Internet. Las réplicas registradas desde el 27 de febrero en Chile ya sobrepasan las 600 y han causado preocupación y alarma. Diversos científicos chilenos y extranjeros han sido entrevistados sobre este tema por medios de comunicación. Esto es lo que han dicho.
Sismólogos franceses anticipan: Réplicas podrían durar hasta 6 meses
El gran sismo de 6,92° Richter registrado a las 11:39 de ayer (11 de marzo), a 40 kms al suroeste de Pichilemu en la VI Región, ¿ fue la "gran réplica" que se espera a partir del terremoto del 27 de febrero ?. Malas noticias, expertos chilenos y extranjeros coinciden en que no se puede asegurar "ni que estemos ante las últimas réplicas, ni que las que vienen van a ser menores".
Luego del terremoto, expertos de todo el mundo corrieron a Chile para verificar en terreno lo que sucedió con la corteza terrestre. Entre ellos está un grupo de 15 geofísicos franceses, que llegaron hace una semana para trabajar junto al Departamento de Geofísica de la Universidad de Chile.
Jean Pierre Vilotte, sismólogo del Instituto de Física del Globo de París , señaló que, pese a ser réplica, los dos grandes movimientos del 27 y el de ayer han sido de origen distinto. "El de la zona de Constitución fue producido tras el choque de las placas de Nazca (o fondo del océano Pacífico) y Sudamericana. Este, en cambio, supuso el quiebre de la placa de Nazca". Y con todo su conocimiento en el tema, no duda en informar que "con un movimiento de estas características las réplicas pueden prolongarse hasta por seis meses".
Agrega que tras un terremoto de 8,8 grados, se pueden esperar réplicas superiores a 7,5° y que por tratarse de un sismo por quiebre de placas, ayer los chilenos podríamos haber llegado a experimentar una intensidad de hasta 8,2 grados Richter, similar a lo vivido por los chillanejos en 1939, quienes sufrieron una devastación de 8,1°.
Jaime Campos, sismólogo del Instituto de Sismología de la Universidad de Chile, aporta paños fríos: "Algunas réplicas pueden ser más fuertes aún, pero es muy difícil, extremadamente raro, que hubiese un evento igual o mayor al principal, y no se ha dado históricamente. Estos episodios debiesen decaer en el tiempo. De ocurrir lo contrario, sería algo que nos dejaría perplejos". Campos agrega que "este tipo de terremotos tan grandes se dan muy rara vez; de hecho, sólo van cinco o seis de estas características en los últimos 100 años".
Rafael Riddell, director del Departamento de Ingeniería Estructural y Geotécnica de la Universidad Católica , agrega que el gran sismo de ayer puede deberse a que "existe la posibilidad que el fenómeno de ruptura no esté completo aún, y se esté ejerciendo presión sobre algunos puntos todavía trabados".
Consultada por los ruidos subterráneos que han sentido los habitantes de Pichilemu, la experta en análisis sísmico de la USACH, Paulina González, dice que "es algo normal con las réplicas se fracturan las rocas y esto naturalmente provoca ruidos que se expanden como ondas de sonido a través de la zona afectada".
Zona de riesgo
Jean Pierre Vilotte asegura que el terremoto de 2010 se dio en una zona calificada "de riesgo" por equipos franco-chilenos, que trabajan analizando la zona hace más de10 años con GPS. Pese a ello, aunque había claridad sobre la posible ocurrencia de un desastre como el de hace 13 días, no es posible hacer predicciones, porque la zona de ruptura -que alcanzó entre 600 y 700 kilómetros de extensión- "muestra cierta variabilidad en los sectores por los que se desarrolla" cada temblor.
Pese a los avances logrados hasta el momento, expertos del Instituto de Física del Globo de París creen que aún falta un conocimiento "mucho más fino acerca de los sismos de 1905, 1960 y 1985, que permitan detectar el tamaño y posición exacta de sus respectivas zonas de ruptura". Algo considerado "fundamental para lograr que las autoridades futuras estén mejor preparadas de cara a los nuevos terremotos y que se debiese lograr con mejores redes de trabajo entre los sismólogos".
Campos resume: para terminar de entender el fenómeno vivido en la costa del Maule hay que generar un "arsenal de científicos expertos", con "estímulos reales por parte de la sociedad, como becas interesantes en el área de las ciencias de la Tierra, porque formar a un investigador de calidad demora 10 años".
Dos "lagunas sísmicas" en el norte, con riesgo de terremoto y tsunami
Laguna sísmica corresponde a una zona donde históricamente han ocurrido terremotos, y en la cual ha transcurrido el tiempo suficiente como para acumular energía que permita el desarrollo de otro evento mayor. Generalmente esto se da en períodos que superan los 100 años.
Dato trascendental, el terremoto del 27 de febrero de 2010 se produjo en una zona en que la laguna sísmica se extendió por 175 años. En 1835 Constitución había experimentado un evento telúrico de enormes proporciones, por lo que la acumulación de energía tenía a los expertos convencidos que ésta era una zona de Chile que, tarde o temprano, sufriría una destrucción gigantesca.
Los estudiosos del Instituto de Física del Globo de París han utilizado este criterio para identificar que actualmente en Chile existen dos grandes zonas que están llegando al final de su ciclo, y en las que puede darse un gran terremoto de hasta 9 grados Richter: Entre Coquimbo e Illapel y entre las regiones de Arica y Parinacota y la de Antofagasta. En este último sector, se han producido terremotos en 1995 y 2007, que liberaron sólo parcialmente la gran acumulación de energía telúrica.
De hecho, Jean Pierre Vilotte asegura que el sismo de magnitud 7.7 grados en Tocopilla, el 2007, soltó energía "sólo en una estrecha zona, muy profunda, lo que deja a la zona superficial, que quedó cargada de energías, con posibilidades no sólo de terremoto, sino que también de tsunami. Este riesgo puede mantenerse por décadas". Ambas zonas están vigiladas con instrumentos traídos desde Francia.
Para el director del Departamento de Ingeniería Estructural y Geotécnica de la Universidad Católica, Rafael Riddell, "la principal laguna que nos queda hoy es Arica-Iquique, que están próximas a deslizar. ¿Cuán próximas?, no sabemos, estamos hablando de fenómenos geofísicos que se vienen desarrollando hace millones de años, de modo que el terremoto en esa zona puede ocurrir mañana o en 20 o 30 años más".
Fuente: La Segunda, Santiago, 12.03.2010
Sismólogo asegura que fuertes réplicas de hoy son "típicas" tras terremotos
El profesor del departamento de Geofísica de la Universidad de Chile, Jaime Campos, aseguró que los fuertes sismos registrados este jueves (11 de marzo) en el país son “una característica típica de lo que pasa después de un gran terremoto".
En declaraciones a radio Cooperativa, Campos explicó que aunque la tendencia es que las réplicas vayan disminuyendo en tiempo y en magnitud tras el terremoto de 8,8 grados Ritcher del pasado 27 de febrero, “es normal que alguna pueda producir movimientos más fuertes".
Así se manifestó en referencia a los tres sismos que se sintieron hoy poco antes del inicio de la ceremonia de investidura del nuevo Presidente, Sebastián Piñera. El primero, a las 11.39 hora local, alcanzó los 6,9 grados de magnitud en la escala de Ritcher y su epicentro estuvo bajo el mar, 40 kilómetros al oeste de la localidad costera de Pichilemu, en la región de O'Higgins, al sur de Santiago, según el Servicio Sismológico de la Universidad de Chile.
El temblor, tras el cual la Armada de Chile envió una alerta de tsunami, se prolongó durante unos 45 segundos y según informes preliminares, habría tenido en Santiago una intensidad de al menos 6 grados en la escala internacional de Mercalli, que va de uno a doce. A las 11.55 hora local (14.55 GMT) se volvió a sentir otro fuerte movimiento sísmico, de 6,7 grados de magnitud, cuyo epicentro se situó 129 kilómetros al suroeste de Valparaíso, en el fondo del mar. Un tercer sismo, de 6 grados de magnitud, se sintió a las 12.06 hora local (15.06 GMT) en la misma zona.
"Normalmente ocurren muchos sismos la primera semana, que son tan pequeños que no se sienten, pero, de vez en cuando, hay algunos que llegan a tener una magnitud importante que llega a ser sensible para la población,” apuntó Campos. Este sismólogo, junto a otros expertos, dijo hace unos días que se esperaba la réplica principal, de mayor intensidad que las 268 registradas hasta este martes tras el terremoto del 27 de febrero. La presunción se basa en que esa réplica principal se ha producido en todos los grandes terremotos ocurridos en el mundo y también en Chile. "Tenemos que hacernos la idea de que durante, por lo menos, uno o dos meses vamos a estar sintiendo réplicas sensibles para la población,” concluyó.
No se descarta una réplica mayor que la de hoy
En tanto, la experta en análisis sísmico de la Universidad de Santiago, Paulina González, también llama a estar preparados ante las réplicas que seguiremos teniendo los próximos 2 meses. “Estas son las grandes réplicas después del terremoto, pero no podemos asegurar ni que son las últimas, ni que las que vienen van a ser menores”.
Así de categórica es Paulina González, quien advierte que durante los próximos meses se pueden esperar réplicas de hasta 7,8 grados. Lo anterior, según explica la ingeniero de la Usach, se debe a que réplica se llama a todo episodio que tenga al menos un punto menos que el gran terremoto y para dejar de percibirlas pasarán al menos tres meses. “No podemos saber cuánta energía tiene que liberarse todavía en esta zona de falla y no tenemos los instrumentos aún para predecir y modelar la tierra, para poder hacer un modelo matemático y predecir con exactitud un hecho de este tipo”.
Paulina González, aseguró que el hecho de que el epicentro se haya registrado en la Región del Libertador Bernardo O’Higgins significa que fue una réplica relacionada directamente con el sismo del 27 de febrero, ya que están dentro de la misma “zona de falla” que tiene una extensión de unos 500 kilómetros y que es la que seguirá ajustándose en los próximos meses, por lo tanto, “vamos a tener más réplicas”, dice González.
Por lo mismo, llamó a la población a mantener la calma, porque “estamos en un país sísmico y no sacamos nada con entrar en pánico. Lo que tenemos que hacer es prepararnos para no sufrir daños”. La experta en sismos de la Usach, expuso que hay que tomar algunas medidas básicas como “ubicar el lugar más seguro de la casa e idealmente marcarlo. Tener agua, linterna, pilas de repuesto y radio para poder acceder a la información. Necesitamos una cultura sísmica para evitar este pánico, porque sismos vamos a tener en Chile siempre”, argumenta Paulina González.
Respecto de la alerta de tsunami que se dio posterior a las réplicas de hoy, aseguró que fue una medida acertada, ya que “dados los acontecimientos es mejor dar la alerta, porque es preferible equivocarse y avisar a la población, que arriesgar vidas humanas. Los ingenieros siempre decimos que es mejor estar del lado de la seguridad”, sentenció la experta de la Universidad de Santiago.
Fuente: La Segunda, Santiago, 11.03.2010.
Entre 8 y 8,5 grados de magnitud sería el terremoto en el norte
De entre 8 y 8,5 grados será la magnitud del terremoto que se espera para el extremo norte de Chile y el sur del Perú. La afirmación corresponde al doctor Walter Mooney, experto del Servicio Geológico de los Estados Unidos, que estuvo hace pocos días en el país para ver los efectos del terremoto en el sur.
Luego de apreciar en terreno la devastación producida por el gran sismo, contestó a las preguntas de La Estrella desde sus oficinas en Menlo Park, California.
Mooney explicó que el epicentro del futuro sismo podría estar en cualquier punto de la costa entre Tacna y Mejillones, que es "área de ruptura" esperada, o el tramo de placa de Nazca que se desplazará sobre la oceánica.
Esta zona no ha experimentado un terremoto importante desde 1877, es decir, desde hace 133 años, y, como regla general, mientras más tiempo haya pasado desde el último gran sismo, más poderoso debería ser el siguiente, aunque esta es una regla que no siempre se cumple.
Advirtió que, considerando el origen costero y la magnitud del sismo, existe una alta probabilidad de que sea seguido de un tsunami, por lo que es conveniente erradicar todas las poblaciones bajo la cota de 10 m snm. Al respecto, explicó que las olas de tsunami más grandes de que haya registro alcanzaron los 30 metros de altura, por lo que ubicarse sobre esa cota es extremadamente seguro, si de evitar el maremoto se trata.
Incluso, agregó, una altura de 20 metros sobre el nivel del mar resulta suficiente en la mayoría de los casos. En lo que fue enfático es en el peligro que corren todas las edificaciones ubicadas a 10 o menos metros sobre el nivel del mar, "que corren un alto riesgo de ser golpeadas por un tsunami".
Por ese motivo, añadió, las autoridades deberían considerar seriamente erradicar todas las poblaciones existentes a esos niveles, aunque está consciente de que es una decisión y una medida muy complicada.
De hecho, manifestó, en Estados Unidos también hay gente viviendo a esas cotas y enfrentando similar riesgo.24.03.2010 Entre 8 y 8,5 grados de magnitud sería el terremoto en el norte ARICA
Fuente: La Estrella, Arica, 24.03.2010

Ver imágenes ampliadas e informe del terremoto en: Instituto de Física del Globo de Paris (en Francés)
ACTUALIZACIÓN ENERO 2011
Conozca el nuevo estudio del equipo encabezado por el geofísico italiano Stefano Lorito en: Un estudio alerta del riesgo de otro gran terremoto en Chile
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10 comentarios
sismologico
8 abr 2010 | 09:53 PM
Aunque ya han pasado varias semanas desde el terremoto y se han registrado numerosas réplicas, un informe elaborado por el Servicio Sismológico de la Universidad de Chile afirma que aún no se puede descartar que ocurra un sismo de magnitud "significativa", lo que podría suceder de aquí a tres meses más.
"Las réplicas posiblemente continuarán por varios meses más y su magnitud debiese disminuir al igual que su frecuencia; sin embargo, no es posible descartar la ocurrencia de réplicas de magnitud significativa", indica el informe.
Su autor, el director del Servicio Sismológico, Sergio Barrientos, explicó a Emol que un sismo "de magnitud significativa" quiere decir que ésta puede ser "del orden de los 7 grados Richter o un poco más".
"No se puede descartar que ocurra una réplica importante. Recuerde que en el año 1985 hubo una réplica importante (de 7,2 grados) un mes y unos días después del terremoto, y nosotros estamos recién pasando un mes desde el terremoto, así que la ventana de tiempo todavía está abierta para que suceda algo así", afirmó.
El sismólogo sostuvo que la posibilidad de que ocurra una réplica de estas características seguirá vigente durante "dos o tres meses" más.
No obstante, indicó que "nadie puede asegurar que tiene que ocurrir, pero no llamaría la atención que eso ocurriese". En ese sentido, señaló que al analizar la ocurrencia de réplicas en diferentes lugares del mundo, se constata que "unos (terremotos) las tienen y otros no las tienen".
Miles de réplicas imperceptibles
El informe elaborado por el Servicio Sismológico da cuenta además de la gran cantidad de réplicas que se han registrado tras el terremoto, de 8,8 grados, las que han ido disminuyendo en frecuencia.
Especifica que durante las tres primeras semanas de ocurrido el terremoto, se han registrado más de 260 réplicas sobre 5 grados Richter y 18 iguales o superiores a 6 grados. También consigna que en todo este tiempo no han ocurrido réplicas de magnitud 7 o superior.
Indica además que durante los tres primeros días posteriores al terremoto se produjo un gran número de réplicas mayores a 4.7 grados Richter. A esto se suma que tras el terremoto, se han registrado "varios miles de réplicas de menor magnitud, en general no sentidas por la población".
Respecto de estas últimas, Barrientos explicó que, pese a su abultado número, se trata de réplicas "tan pequeñas, que prácticamente no contribuyen a la liberación de energía" e indicó que, en cambio, "son las réplicas más importantes las que contribuyen a la liberación de energía".
El sismólogo adelantó que, pese a que aún no se puede descartar la ocurrencia de una réplica significa, "lo más probable" es que, en general, de ahora en adelante los sismos sean "cada vez menos frecuentes y que disminuyan en magnitud".
"Vamos a seguir sintiendo réplicas, así que esto va a continuar, especialmente en la zona de ruptura", señaló Barrientos.
EMOL, jueves 8 de abril.
Posibilidad Terremoto en el Norte
8 abr 2010 | 10:33 PM
Los sismólogos prevén que en las próximas dos décadas se registrará un fuerte terremoto en el norte de Chile, que no se vio afectado por el sismo de 8,8 grados Richter que el pasado 27 de febrero sacudió el centro y sur del país.
Así lo explicó hoy a Efe el sismólogo Jaime Campos, del Departamento de Geofísica de la Universidad de Chile, quien precisó que ese movimiento telúrico se puede producir en un lapso de diez o veinte años. "No van a ser cien", enfatizó.
"La laguna sísmica en el norte es de un tamaño tal que podría generar un terremoto de magnitud de 8 grados o superior, pero no se puede predecir si esa energía se va a liberar en un solo movimiento o en varios", añadió.
En concreto, esa laguna sísmica se sitúa entre Antofagasta y Arica, es decir, entre 1.368 y 2.051 kilómetros al norte de Santiago.
Los últimos terremotos de gran intensidad registrados en esa zona se produjeron en los años 1868 y 1877, y fueron capaces de generar maremotos que llegaron hasta las costas de Japón, por lo que su magnitud debió de ser de al menos 8,5 grados Richter.
Ya a mediados del siglo pasado, en 1950, se produjo otro terremoto de 8 grados de magnitud en la zona de Antofagasta.
Según explica Campos, este movimiento telúrico fue entonces malinterpretado, ya que se creyó que su epicentro se había localizado en el mar.
Sin embargo, este experto, junto a otros miembros de su equipo, demostraron en 1992 que ese temblor se había localizado en la zona continental y a gran profundidad, a unos 100 kilómetros bajo la superficie.
Esto lo situó fuera de la zona donde se producen los terremotos típicamente de subducción del tipo "interplaca", que corresponden a rupturas sísmicas que involucran el área de contacto entre las placas de Nazca y Sudamericana, con profundidades inferiores a 50 kilómetros.
Estas dos placas están en contacto a lo largo de toda la costa chilena y peruana por el proceso de subducción, es decir, por el deslizamiento de la plaza oceánica de Nazca por debajo de la Sudamericana.
Con estos datos en la mano, los sismólogos identificaron en 1992 el área entre Arica y Taltal, a 1.100 kilómetros al norte de Santiago, como una laguna sísmica, y advirtieron entonces que en esa zona se podría producir un terremoto "en un futuro próximo".
Esto ocurrió sólo tres años después, en 1995, cuando se desató el terremoto de Antofagasta, de magnitud de 8,1 grados, que llenó parte de la laguna sísmica, situada en un principio entre Taltal y Arica, y que después quedó reducida al área entre Antofagasta y Arica.
Pese a este fuerte movimiento telúrico, en todo este tiempo la zona no ha estado exenta de temblores, los últimos detectados en 2005 en la región de Tarapacá, de 7,9 grados, y en 2007 en Tocopilla, de 7,7 grados Richter.
Aun así, Campos asegura que estos "no fueron suficientemente grandes para liberar toda la energía que se sospecha que hay acumulada" en esa zona, donde incluso en los últimos días se han producido varios temblores de hasta 5,4 grados Richter.
Estas investigaciones han dado pie, explica Campos, a la creación del Centro Internacional de Investigación de Terremotos, que funciona desde hace tres años en una sede de la Universidad de Chile, en Santiago.
Financiado por la iniciativa Milenio, del Gobierno chileno, cuenta con la ayuda de centros de estudio de EE.UU. y de Europa, así como de las universidades chilenas de Concepción, de Talca, de Los Andes y Católica del Norte.
EFE jueves 8 de abril.
Revista Science sobre norte de Chile
8 abr 2010 | 11:32 PM
Washington.-Apenas seis semanas después de uno de los terremotos más fuertes sufridos en Chile, sismólogos advirtieron que se podría producir otro sismo intenso en el país sudamericano.
En el norte de Chile, en la región de Tarapacá, se concentran tensiones similares en el subsuelo a las registradas en las regiones de Maule y Bío Bío, las más afectadas por el terremoto de magnitud 8,8 del 27 de febrero, indicaron el geólogo Raúl Madariaga de la Escuela Normal Superior de París y colegas en Francia y Chile en un artículo publicado en la revista "Science".
Desde hace al menos diez años que los sismólogos sabían que en las regiones de Maule y Bío Bío se había acumulado gran presión, que podía causar en cualquier momento movimientos en el subsuelo y, por lo tanto, un devastador sismo.
Sin embargo, no había suficientes instrumentos de medición instalados como para tener datos para alertar a tiempo a los habitantes de un terremoto y el posterior tsunami.
Esto debería ser subsanado sin falta en la región norteña, que también está en una zona sísmica, pidieron los científicos.
Sin embargo, los sismólogos subrayaron que no hay ninguna posibilidad de predecir con precisión los terremotos.
"La lección más importante del sismo en la región de Maule es que una región de riesgo puede ser bien identificada, pero sigue siendo imposible predecir el momento" de ocurrencia de un movimiento telúrico.
Por este motivo es imprescindible que todas las construcciones sean antisísmicas y que se instalen sistemas de alarma y comunicación que puedan soportar indemnes un terremoto de gran magnitud.
La Segunda, 8 de abril.
http://www.lasegunda.com/ediciononline/ciencia_tecnologia/detalle...
alex
15 abr 2010 | 08:46 PM
27 de febrero, indicaron el geólogo Raúl Madariaga de la Escuela Normal Superior de París y colegas en Francia y Chile en un artículo publicado en la revista "Science".
Desde hace al menos diez años que los sismólogos sabían que en las regiones de Maule y Bío Bío se había acumulado gran presión, que podía causar en cualquier momento movimientos en el subsuelo y, por lo tanto, un devastador sismo.
Sin embargo, no había suficientes instrumentos de medición instalados como para tener datos para alertar a tiempo a los habitantes de un terremoto y el posterior tsunami.
Esto debería ser subsanado sin falta en la región norteña, que también está en una zona sísmica, pidieron los científicos.
PATRICIA
19 abr 2010 | 04:24 AM
Excelente articulo, se le debería dar mayor difusión
constanza
19 may 2010 | 07:59 PM
osea que no podemos estar tranquilos xq pueden venir replicas fuertes??
sSismologo Jaime Campos 23 de junio
24 jun 2010 | 10:09 PM
Sismólogo: Es posible que ocurra otro terremoto en la zona afectada por megasismo de 8,8 grados
El académico Jaime Campos, de la Universidad de Chile, explicó que nuevos estudios indican que es probable que el terremoto del 27 de febrero no haya liberado toda la energía que estaba acumulada.
SANTIAGO.- A casi cuatro meses del terremoto que azotó a la zona central del país, siguen apareciendo nuevos antecedentes sobre el magasismo. Uno de éstos es que el evento, de 8,8 grados Richter, no habría liberado toda la energía que estaba acumulada, lo que deja abierta la posibilidad de que se produzca un nuevo terremoto en esa zona.
Así lo indicó el sismólogo de la Universidad de Chile, Jaime Campos, quien explicó que esto se debe a que en un tramo de la zona de ruptura -entre Pichilemu y el norte de Constitución- sólo se habría roto la parte de abajo, no así la superficie, por lo que "en la parte de arriba aparentemente no liberó toda la energía".
Indicó que algo similar ocurrió en Tocopilla en 2007, donde "el plano de ruptura no llegó hasta arriba, sino que el terremoto solamente rompió la parte baja y cuando eso ocurre se está cargando más todavía la parte de arriba, por lo tanto Tocopilla todavía puede romper y todavía puede ser zona epicentral de un gran terremoto".
Respecto del sismo del 27 de febrero, el científico señaló que "cuando uno empieza a ver detalles de cómo ocurrió la ruptura sísmica, empieza a darse cuanta que pasó lo mismo que en Tocopilla (...) o sea, que rompió la parte de abajo sin romper la parte de arriba, lo que abre un escenario de que puede venir otro terremoto".
Se esperaba una réplica de 7.6 grados Richer
El sismólogo indicó además que el del 27 de febrero "es un terremoto rarísimo" ya que posee muchas anomalías que los científicos aún no logran comprender. Una de éstas es el inusual comportamiento de las réplicas, que no han cumplido ninguna de las tres leyes que los científicos han establecido para grandes terremotos.
Éstas son la Ley de Omori, que indica que la frecuencia de las réplicas van decayendo paulatinamente en el tiempo; y la Ley de Gutenberg-Richter, que se refiere a cómo se distribuye la sismicidad en función de la magnitud y el tiempo.
Campos señaló que ninguna de esas leyes se ha cumplido en este caso, pues han ocurrido "pocas réplicas" y éstas "disminuyeron muy rápidamente". "Este comportamiento nos tiene sorprendidos porque es muy extraño encontrarse con un terremoto de tal magnitud con un decaimiento de réplicas tan rápido", señaló.
Tampoco se ha cumplido la de Ley de Bath, que indica que en todo gran terremoto la réplica más grande tiene una magnitud 1,2 veces menor que el evento principal, que en el caso del terremoto de 8,8 tendría que ser de 7,6 grados Richter, lo que tampoco se ha cumplido ya que la réplica del 11 de marzo fue de 6,9 grados.
Recordó que el terremoto de 1985 fue de 7,8 grados y su réplica principal fue de 7,3. "Y acá tenemos un 8,8 y la réplica más grande fue un 6,9. O sea, hay mucha energía que debió haberse ido en réplicas que no se ha ido", apuntó. Sobre este punto, dijo estar "perplejo" y que no se puede adelantar lo que va a ocurrir. "Quizás no hubo (gran réplica) y eso es nuevo, pero no lo sabemos", sostuvo.
Otras rarezas del terremoto
Jaime Campos indicó además que la propia réplica de 6,9 grados del 11 de marzo fue "extraña", ya que su "mecanismo no tiene nada que ver con el evento principal". "No ocurrió en la zona de ruptura, sino que en la corteza, cerca de las ciudades y a menos de 10 kilómetros de profundidad, eso es rarísimo", explicó.
El científico indicó que ese sismo de 6,9 es un "terremoto aparte", lo que explica que después se hayan seguido produciendo tantas réplicas en la zona de Pichilemu.
Indicó que otra característica extraña del terremoto del 27 de febrero es que fue capaz de romper más allá de la zona que le correspondía. Se trata de parte de la zona que ya había roto el terremoto de 1960, en la península de Arauco, y de otro segmento donde ya se había liberado energía en el terremoto de Talca de 1928.
El sismólogo confesó que "todas esas preguntas que nos tienen muy intrigados, hay inconsistencias que no logramos comprender bien. Este sismo nos está haciendo revisar nuestras ideas preconcebidas de cómo funcionan estos terremotos".
El Mercurio, 23 de junio 2010.
jorge
5 jul 2010 | 05:51 PM
les felicito el informe cientifico que uds dan. eso debiera de significar una gran alerta y ayuda a la gente. pero muchos son exepticos.y ahunque ya comiensen a mover por lo que vendra no creeran.todo lo que uds han dicho es maravillozo en la parte fisica. y la parte espiritual lo dice tambien este es tiempo de mirar el cielo.ya ve ud. en los dias de jesus cuando el nacio,ni los religiosos savian nada,pero en camvio tres cientificos
los cuales le llaman magos,savian el gran acontecimiento,por la estrella que marco el nacimiento de jesus.me gustarian que me estuvieran enviando informacion cientifica de todo esto. ya que vivo en la zona mas movida del terremoto concepcion,chile.atte de uds.
mauriciobertero
12 jul 2010 | 05:03 AM
Jorge, gracias por comentar. Un abrazo.
Temblores 14 de julio
14 jul 2010 | 09:16 PM
14 DE JULIO DE 2010
Nuevos temblores son réplicas tardías de terremoto de febrero
El centro sur de Chile, según los expertos, es una zona que ha estado sujeta "a importantes cambios de tensiones" en las placas tectónicas y resulta lógico que la corteza terrestre o las mismas placas tengan que reacomodarse.
La media docena de fuertes temblores que han sacudido este miércoles algunas regiones del sur del país son “réplicas tardías” del terremoto del pasado 27 de febrero, según un experto.
Sergio Barrientos, sismólogo de la Universidad de Chile, dijo a los periodistas que los sismos de hoy se han producido “en el extremo sur de la ruptura” que ocasionó el terremoto de 8,8 grados que devastó varias regiones de Chile el pasado febrero.
Esa zona “se está activando en este momento y seguirá activa por un tiempo”, sostuvo Barrientos, que añadió que los sismos pueden continuar “por tres o cuatro meses más” y que “no debería llamar la atención” si se prolongan “hasta un año más”.
A las 10.46 hora local y a las 11.05, dos temblores, de 4,7 y 5,8 grados de magnitud respectivamente, sacudieron las regiones de La Araucanía y del Biobío, con los cuales sumaron seis los sismos ocurridos en la misma zona desde minutos después de las 04.00 de la madrugada de hoy.
El mayor de la seguidilla de temblores ocurrió a las 04.32 horas y alcanzó una magnitud de 6,5 grados Richter según el Servicio de Geología de Estados Unidos y de 6,6 grados según la Universidad de Chile.
Los epicentros de todos los temblores se localizaron bajo el mar, frente a la pequeña localidad de Tirúa, en el límite de las regiones del Biobío y La Araucanía, a unos 600 kilómetros al suroeste de Santiago, a profundidades de entre 28 y 32 kilómetros.
La intensidad del sismo principal, cuyas ondas se extendieron también a las regiones del Maule, al norte de la zona afectada y de Los Ríos, más al sur, llegó a seis grados en varias localidades de La Araucanía, aunque según las autoridades, no se han reportado víctimas o daños de consideración.
El sismo de las 11.05 horas, de 5,8 grados de magnitud, alcanzó intensidades de hasta cuatro grados en las ciudades y pueblos de la zona afectada.
Los pobladores de diversas localidades costeras de la zona corrieron hacia el interior por temor a un eventual tsunami, posibilidad que hasta ahora ha sido descartada por el Servicio de Hidrología y Oceanografía de la Armada (Shoa).
También hubo, a causa del sismo principal, breves interrupciones en el suministro de electricidad y agua potable en diversas localidades de la zona.
Sergio Barrientos puntualizó que a pesar de este seguidilla de temblores y la posibilidad de que continúen los sismos por algunos meses, es “poco probable” que ocurra un cataclismo similar al del 27 de febrero.
El centro sur de Chile, según el experto, es una zona que ha estado sujeta “a importantes cambios de tensiones” en las placas tectónicas y resulta lógico que la corteza terrestre o las mismas placas tengan que reacomodarse.
www.elmostrador.cl
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