18, mar
Vicente Merlo: La meditación a la universidad
En: fusiones Experiencias Ontologia del Lenguaje Relaciones Humanas
Vicente Merlo Lillo, experto en tradiciones orientales, hinduismo y budismo. A este filósofo español lo he descubierto recientemente (y por la vía menos pensada): viendo el Canal del Senado chileno recalo en la repetición de una entrevista que le hiciera el periodista Raúl Sohr con motivo de una visita al país.
VICENTE MERLO es doctor en filosofía. Ha vivido y estudiado durante dos años en la India (Bombay, Pondicherry). Es miembro de la Sociedad Española de Ciencias de las Religiones. Entre sus publicaciones anteriores pueden destacarse: Siete ensayos sobre el hinduismo (Barcelona, 1996); Sabiduría y compasión: frutos de la meditación buddhista (Barcelona, 1997); La reencarnación en la historia de las religiones y en la cultura actual (Barcelona, 1997) y Las enseñanzas de Sri Aurobindo (Barcelona, 1998).
El año pasado, Merlo estuvo en un congreso sobre Psicología y Espiritualidad que organizó la Escuela de Psicología Transpersonal de la Universidad del Pacífico, que dirige Héctor Bazán. Desde esos claustros universitarios rescato este video de larga duración y lo pongo a disposición de un público mayor porque vale la pena conocer a Vicente Merlo. Aspectos como la introducción de prácticas como la meditación en las aulas, las controvertidas canalizaciones, los campos mórficos de Rupert Sheldrake, las diferencias entre budismo e hinduismo, las corrientes psicológicas, la llamada Nueva Era, la filosofía perenne y las diferentes tradiciones espirituales son abordados en esta conversación.
Si bien el video tiene una introducción y ritmo académico, conviene mantener la paciencia y fijar la atención en las ideas que brillantemente conecta Merlo. Dentro de la biblioteca de los espíritus inquietos, éste puede ser un autor de consulta permanente. Que lo disfruten:
Fragmentos
"Aquí en Occidente, meditación ha significado "meditación reflexiva", argumentativa: manejar conceptos para desarrollar teorías. En Oriente la meditación es más bien contemplativa, que descubre la importancia del silencio. Aquí hay algo que todavía Occidente está descubriendo: hemos estado completamente identificados con nuestra mente y hemos valorado extraordinariamente la razón (lo que está muy bien), pero ignoramos que la mente es un instrumento a través del cual se está expresando una conciencia que es mucho mayor que esa mente.
Por lo tanto, la meditación la podríamos entender como tomar conciencia de aquello que yo soy detrás de todos mis pensamientos, de todas mis emociones y de todas mis sensaciones. Descubrir esa presencia, ese testigo, ese observador, ese eje central de mi ser, que puede pasar a manejar pensamientos, sensaciones y emociones sin identificarse completamente con ellos"..
Vicente Merlo: "Sé psiconauta: viaja a tu conciencia"
Imparte la primera asignatura de meditación en una universidad y defiende su práctica en el ámbito escolar y familiar.
-¡Pues qué bien!: la meditación ya es asignatura universitaria.
--Sí, lo es por primera vez y debería serlo en todas las universidades. La asignatura tiene una dimensión teórica y práctica. Hay muchos tipos de meditación y tienen un sentido distinto en la tradición hindú, en la budista, en la musulmana y en la cristiana.
--¿De qué estamos hablando?
--Antes que nada, quiero dejar claro que la meditación no es una reflexión racional. Se trata de descubrir un estado de consciencia en el que la reflexión y el movimiento de pensamientos han cesado.
--El silencio interior.
--Sí. Se trata de descubrir un silencio interior de una riqueza que aquí ni nos imaginamos. Occidente se ha volcado hacia el exterior: hemos lanzado astronautas al espacio exterior, pero nos hemos olvidado de ser psiconautas. Sé psiconauta, viaja a tu conciencia.
--Vale. ¿Qué paisajes encontraré?
--Aquí entramos en el corazón de la paradoja. Por un lado, no hay nada, porque, si no, no hay silencio. Por otro lado, los paisajes son de una riqueza tan impresionante que no los podemos imaginar hasta que no buceamos en este océano interior. Hay campos de conciencia y energía muy distintos, matices y tonalidades del silencio muy distintos. Campos de conciencia y energía vibrando a una frecuencia más acelerada.
--¿Y cómo nos sentimos?
--Con una sensación de plenitud que no sentimos en la vida cotidiana.
--¿Meditando encontraremos quiénes somos en esencia?
--Depende de la tradición. Nuestra tradición occidental es muy esencialista: desde Platón, hemos buscado la esencia de la realidad y del ser humano, y nos equivocábamos.
--¿En qué sentido?
--Entendíamos como esencia algo permanente que no cambia. Eso contrasta con la tradición budista, que se asemeja al pensamiento posmoderno, en el sentido de negar que exista algo que permanezca siempre siendo lo mismo. Todo es un proceso en constante movimiento. No hay una esencia estable, fija.
--¿Qué ganarán sus estudiantes universitarios con la meditación?
--Ecuanimidad, claridad mental, capacidad de concentración. Me sorprende que no se enseñe en las escuelas y familias. Hay muchos estudios científicos que ponen de manifiesto los enormes beneficios de la meditación para la salud. Sintetizando, diría que, a nivel físico, de entrada, conseguirán una relajación considerable. Estamos llenos de tensiones musculares.
--¿Y a nivel emocional?
--Con la meditación armonizamos nuestros sentimientos y experimentamos una paz y una felicidad serena de una calidad distinta.
--¿Y a nivel mental?
--Lo primero que sucede es que uno descubre el caos y la agitación impresionante en que vivimos. Luego la mente empieza a calmarse y descubrimos una serenidad, un silencio mental, una amplitud de conciencia extraordinaria. Y hay un último nivel: el descubrimiento de esa realidad profunda, de ese ser esencial, el atman, nuestro ser profundo.
--¿A usted nada lo altera?
--Lo que uno va intentado hacer es llevar el estado de meditación a la vida cotidiana. Durante la meditación, estoy acostumbrado a ver surgir cualquier emoción y pensamiento positivo o negativo, y me acostumbro a sentirme distante y distinto de ellos. Cuando veo que surge en mí una emoción negativa, no me pierdo en ella. La constato, la observo, soy testigo imparcial.
--¿Y si alguien le insulta?
--Si alguien nos llama imbéciles, inmediatamente reaccionamos, nos enfadamos. Con la meditación aprendemos a dejar de identificarnos con todas las emociones y pensamientos que vemos surgir. En la vida cotidiana estamos embotellados en las emociones y pensamientos automáticos.
--Una meditación para no iniciados, por favor.
--15 o 20 minutos en un lugar tranquilo, haciendo silencio interior, tomando un punto de concentración, como la respiración. Una vez al día. Simplemente, permanecer despiertos, familiarizándonos con nuestro espacio interior.
--¿Y la postura?
--No tenemos que ser rígidos. Podemos estar en una silla. El objetivo es bucear en la conciencia, y el cuerpo queda en segundo plano. Es posible meditar de pie o corriendo.
--¿Es usted diferente de cuando no meditaba?
--Sí. La mayor sorpresa ha sido el descubrimiento de un espacio interior tan amplio, gozoso y luminoso, que yo lo definiría como la experiencia de un estado de plenitud. En ese momento no deseas absolutamente nada ni temes a nada.
Fuentes:
- Entrevista en El Periódico, Catalunya, España.
- Video: Universidad del Pacífico, Chile.
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