Por primera vez en Chile se reporta la súbita desaparición de abejas, fenómeno que desde el año 2006 comenzó a ser observado en colmenas de Estados Unidos.
Una noticia publicada el fin de semana en el diario local da cuenta de la misteriosa desaparición de las abejas desde las colmenas, dejando abandonada a la reina. Cerca de 30 apicultores de Monte Patria, localidad ubicada al interior de Ovalle, a unos 150 kilómetros de La Serena, notaron el fenómeno a partir de marzo pasado.
Según relatan en la nota, "gran parte de las abejas emprendieron vuelo sin rumbo conocido, mientras que otras murieron, lo que implicó un severo perjuicio en la producción de miel".
El presidente de los apicultores de Monte Patria, Luis Narváez, atribuyó el fenómeno a factores climáticos como la prolongación de las altas temperaturas en los meses de abril y mayo, que hacen trabajar a las abejas en un periodo en el que toman descanso, provocando su muerte prematura.
Una de las productoras, Jacquelina Olivares, residente en la localidad cordillarena de Los Clonquis, dijo que de 580 colmenas que tenía, en poco meses se redujeron a 480. En términos globales, de 7.200 panales sólo quedarían operativos para la próxima temporada unos 2.000.
Las autoridades de agricultura quedaron de investigar el problema. Es la primera vez que el fenómeno se denuncia en Chile.
En este sector de la región, las colmenas son usadas para polinizar en primavera cientos de hectáreas de uva de exportación para lo cual contratan este servicio a los apicultores. De esta manera, se anticipan daños económicos a la actividad.
Causas probables
Al margen de lo anterior, el denominado "Síndrome de Colapso de Colmenas", "Síndrome del Despoblamiento de Colmenas" o 'Colony Collapse Disorder' (CCD), fue reportado por primera vez en Estados Unidos en el año 2006. EE.UU., Italia, España, Francia o Argentina son algunos de los países que han visto cómo decaía la población de abejas y, en consecuencia, la producción de miel.
Desde el siglo XIX y en diversas épocas del siglo XX, se registraron desapariciones de abejas, pero siempre se trató de un fenómeno que por sí solo cedió a los pocos meses, con la consecuente estabilización de las poblaciones del insecto. En los Estados Unidos ha sido afectada una muy alta proporción de sus 2.4 millones de colmenas. Hay muchas hipótesis, quizá demasiadas, sobre cuál puede ser la causa del problema, y mientras no se conozca qué lo origina ni desaparezca por sí solo, podrá seguir extendiéndose.
Las explicaciones preliminares hablan de al menos 6 causas probables:
- El estrés debido al transporte de las colmenas de abejas a través de largas distancias;
- La exposición a insecticidas como neonicotinoid;
- Las toxinas se reunieron en el polen de los organismos genéticamente modificados (hay cierta controversia sobre esta hipótesis al ser citada como la razón por los daños a la población de la mariposa Monarca);
- Enfermedades introducidas en colonias de abejas por Varroa destructor que no habían sido previamente presentes en las colonias;
- La radiación provocada por la frecuncia del teléfono móvil;
- Razones multifactoriales relacionadas con el Cambio Climático Global.
La masiva desaparición de abejas obreras acaba con la muerte de la colmena porque, en el viaje hacia la búsqueda de comida, no vuelven al hogar. ¿Qué es lo que ocurre a medio camino? A mediados de 2007, las investigaciones llevadas a cabo en el Centro Regional Apícola de Marchamalo, en Guadalajara, dependiente de la Consejería de Agricultura de Castilla-La Mancha, detectaba la presencia, en abejas de España y de Europa, del parásito 'Nosema ceranae', un hongo unicelular que se ha adaptado a las células de la productiva abeja 'Apis mellifera'. Hasta entonces, 'Nosema apis' era la que llevaba siglos viviendo en equilibrio con las abejas europeas y americanas sin causar graves daños.
Sabores con miel
De la salud de las abejas depende, además de la producción de miel, la producción de otros muchos alimentos con 'sabor a miel' (dulces y helados, entre otros). La muerte de buena parte de esta población amenaza también la producción de otros alimentos, como la de algunas empresas que reconocen que buena parte de la producción de sus alimentos dependen de la polinización de las abejas. La tercera parte de los alimentos que se consumen proceden de plantas o árboles que necesitan la 'Apis mellifera', una de las abejas más 'trabajadoras', para desarrollarse. Frutos secos, manzanas, calabazas o girasoles son algunos de los alimentos cuyos cultivos dependen en gran medida de las abejas para la polinización de sus flores. Según el Servicio de Investigación Agrícola estadounidense (ARS), las abejas de miel polinizan más de 130 cultivos en EE.UU. La calidad de la miel dependerá en gran medida de las plantas de las que procede el néctar recolectado por las abejas. Según la Organización de la Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el color de la miel (que va de más clara a más oscura) le confiere también un determinado sabor; cuanto más oscura, generalmente el sabor es más fuerte y con alto contenido mineral.
Las abejas son un importante bioindicador de la calidad del medio ambiente. Podemos decir entonces que algo no está funcionando bien, que nuestro planeta está enfermo, y éste es otro de los síntomas que lo corroboran. El despoblamiento se produce cerca de nuestra casa y también en lugares tan distantes como en Estados Unidos, Argentina, Uruguay, China y Nueva Zelanda. También se ha producido en países europeos como en Francia, Alemania, Italia, Portugal, Polonia, etc. En España, no se ha producido por igual en todas partes: en algunas zonas de Galicia, en Córdoba, Guadalajara, islas Baleares y también en Cataluña. Seguramente se han producido en muchos otros lugares, pero no se ha difundido o los datos no han sido facilitados.
Recientememente, se denunció que alrededor de 3.000 especies de insectos se han extinguido durante los últimos 100 años en la República Checa. Otras 10.000, es decir, una tercera parte de todas las especies registradas en ese país, están por desaparecer. A su vez, Japón pretende importar abejas de Polonia ante el alarmante descenso de estos insectos en su territorio, lo que hace peligrar la polinización de las plantas de flor en las islas niponas.
Más informacion en: Biodiversidad o Córdoba salva las abejas de la extincion
¿No encontró lo suficiente? Búsquelo en Google desde aquí:






1 comentario
Gabriela Fernández Lopetegui
30 ago 2009 | 02:31 AM
Esta entrada me pareció muy importante y completa, y me parece que los medios noticiosos no han destacado lo suficiente esta noticia. Es verdad que faltará la polinización de muchísimas flores, por ejemplo los árboles frutales darán menos frutas y eso traerá un alza en los precios, por ejemplo.
Escribe un comentario