El tiempo de la comunión entre el cerebro humano y los ordenadores parece estar llegando. Una interfaz cerebro-computadora desarrollada por investigadores de la University of Wisconsin-Madison (Estados Unidos), el Centro Wadsworth (New York) y otros institutos asociados permite comunicarse con el sitio de microblogging Twitter a través del cerebro, sin necesidad de accionar ninguna tecla o realizar algún tipo de actividad física.

Una interfaz cerebro-computadora desarrollada por investigadores de la University of Wisconsin-Madison (Estados Unidos), el Centro Wadsworth (New York) y otros institutos asociados ha permitido comunicarse con el sitio de microblogging Twitter a través del cerebro, sin necesidad de accionar ninguna tecla o realizar algún tipo de actividad física. 

Sobre principios del mes de abril, la confirmación del envío de un mensaje de 23 caracteres mediante este sistema hacia Twitter abrió las posibilidades para seguir avanzando en esta investigación. El responsable de esta primera respuesta positiva fue Adam Wilson, estudiante de doctorado en el Department of Biomedical Engineering University of Wisconsin-Madison (Estados Unidos)

El financiamiento de esta ambiciosa iniciativa, que podría ser vital para el uso de diferentes aplicaciones en la red por parte de personas con problemas de movilidad, proviene de un conjunto de organizaciones: National Institutes of Health (NIH), University of Wisconsin-Madison y Wisconsin Alumni Research Foundation, todas de Estados Unidos. 

A través de este proyecto, un grupo de investigadores ubicados en diferentes partes del mundo persigue la idea de perfeccionar un sistema capaz de permitir la comunicación con ordenadores e Internet de personas que, a pesar de no poder movilizar ninguna parte de su cuerpo, si poseen intactas todas sus funciones cerebrales. 

De esta manera, individuos que sufren enfermedades como esclerosis lateral amiotrófica (ELA), anomalías y patologías cerebrales graves, del tallo cerebral o lesión de la médula espinal podrían ser capaces de utilizar los servicios más comunes y cotidianos que ofrece la web, como los sitios de microblogging, redes sociales, chat o correo electrónico. 

La principal innovación 

Hasta el momento, los desarrollos de sistemas de interfaz cerebro-ordenador se circunscribían al uso de electrodos capaces de detectar señales eléctricas en el cerebro, tras lo cual las mismas se traducían en acciones físicas, como por ejemplo un movimiento del cursor en la pantalla del ordenador. 

Sin embargo, estas opciones resultan poco útiles para aquellas personas con problemas extremos de movilidad, cuyo principal objetivo a la hora de utilizar un ordenador es la comunicación. Por eso, el trabajo conjunto de estas instituciones apunta a crear un dispositivo especialmente pensado para la comunicación por Internet. 

La interfaz que se desarrolla actualmente se inició gracias al trabajo del investigador Gerwin Schalk y colegas del Centro Wadsworth en Albany, New York, Estados Unidos, junto a las tareas desarrolladas por Adam Wilson. Williams y Wilson comenzaron así a dar forma a una interfaz de comunicación que se centra en la actividad cerebral relativa a los cambios que pueden advertirse en una pantalla. 

¿Cómo funciona esta interfaz?. Trabaja mediante un teclado que puede visualizarse en la pantalla misma del ordenador, y el cual funciona ante diferentes estímulos y elecciones del cerebro, las cuales posteriormente se traducen en letras y palabras para ser publicadas en las aplicaciones web, como en el caso de Twitter. 

Un sistema que requiere tiempo de práctica 

Según explican los investigadores en un reciente comunicado de prensa de la University of Wisconsin-Madison (Estados Unidos), el sistema de comunicación posee una agilidad y funcionalidad similar a la que puede observarse en los mensajes de textos de la telefonía celular, ya que por ejemplo es necesario concretar cuatro indicaciones hasta obtener el caracter deseado. En consecuencia, es un sistema que requiere de entrenamiento y práctica hasta poder lograr agilidad en su manejo. 

Se ha seleccionado el sistema de Twitter para comenzar las pruebas con esta interfaz debido a que los mensajes son realmente muy cortos. Los mismos tienen un límite de 140 caracteres, lo que facilita la comunicación en este período de prueba, aunque esto no quita que la innovación referida pueda trasladarse posteriormente a otras aplicaciones en Internet. 

De acuerdo a lo mencionado por los diferentes especialistas a cargo del proyecto, esta interfaz constituye la innovación más útil obtenida hasta el momento en el campo de la comunicación cerebro-ordenador y la aplicación de la tecnología de Internet a esta relación. Por supuesto, el ingrediente principal es el adelanto que supone en cuestiones de integración comunicacional de personas con diferentes discapacidades motoras. 

Aunque la aplicación generalizada de una interfaz cerebro-ordenador-Internet es un proyecto que podría concretarse recién de aquí a unos años, diferentes investigadores en distintas partes del mundo (como por ejemplo un grupo en la Universidad de Tübingen, Alemania) ya han iniciado ensayos y pruebas de esta tecnología aplicada a Twitter, además de haberse iniciado una investigación postdoctoral en el Centro Wadsworth (New York). 
 

Fuente: Pablo Javier Piacente en Tendencias 21

 

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