La Coctelera

C o n e X i o n e s
Nodo de Comunicación para conectar ideas, fragmentos y amistades ©

El escritor francés Daniel Pennac, que ha presentado en Barcelona su última obra, Mal de Escuela, ha considerado que los estados occidentales "no están interesados en formar adultos inteligentes", y ha agregado que cree que "a la sociedad le da lo mismo la escuela, aunque hace ver que no".  A partir de Mal de Escuela La Nación de Argentina tiene en su sitio cultural una entrevista a Pennac, interesante de leer.


Desde las primeras páginas, advierte que no ha escrito un libro sobre la escuela, sino sobre los malos alumnos. ¿Temía ser malinterpretado? 

-Quería dejar muy claro que éste es un libro sobre el sufrimiento que produce el hecho de no comprender. No pretende analizar la institución escolar, sino ese tipo de dolor, que me parece bastante desconocido. Se suele creer que a los malos alumnos les da todo igual, pero la realidad es otra. El fracaso escolar se vive con un gran sufrimiento. Yo lo sé porque lo he vivido. 

¿Cómo se origina ese sufrimiento? 

-Por el simple hecho de no entender la pregunta del profesor. Es algo que empieza a una edad muy temprana y que tiene efectos colaterales: el niño cree que no encaja en la escuela y desarrolla una especie de rechazo hacia la institución; la familia se preocupa y no sabe cómo ayudarlo, y el docente lo vive como un fracaso personal y profesional. Es como una bomba de fragmentación. 

Sin embargo, su tesis sobre el fracaso escolar es que no existe la fatalidad. Su libro es optimista. 

-Sí, porque he logrado que alumnos sin ningún sentido de la ortografía, que hacían 350 faltas por línea y que desconocían todo tipo de estructura gramatical, salieran adelante en pocas semanas. Eso te convierte inevitablemente en un profesor optimista [risas]. 

¿Cuál es su fórmula milagrosa? 

-He comprobado que podemos curar las malas aptitudes si ignoramos las causas y nos concentramos en los efectos. Hay que resistir esa tentación natural que tiene todo joven profesor, que consiste en hurgar en el alumno para descubrir por qué se le da tan mal la escuela. Lo más fácil es creer que un estudiante es malo porque sus padres lo sentaron sobre los fogones de la cocina como castigo cuando era pequeño. Siempre he desconfiado de ese tipo de discursos. 

¿Tal vez porque usted mismo no tenía ningún trauma infantil que justificara sus malas notas? 

-Exacto. Fui un niño relativamente amado, nacido en una familia burguesa, sin ningún problema particular y ninguna razón psicológica que explicara mi ineptitud. 

Seguro que por ese motivo ha desconfiado siempre de ese tipo de dogmas. 

-A principios de los años 70, los profesores se limitaban a dar sermones a los malos alumnos; creían que se trataba de un problema moral. En la década del 80, se puso de moda justificarlo todo por razones psicológicas: los malos alumnos sufrían una inhibición y se encontraban desestabilizados por circunstancias personales. En los años 90, la tendencia fue atribuirlo todo a motivos de orden sociológico: se decía, por ejemplo, que el mal alumno surge de una clase social desfavorecida... 

¿Y cuál es su tesis? 

-El problema está en la forma de enseñar ciertas materias. Muchos docentes deberían replantearse sus métodos. En mi caso, como profesor de Lengua, tenía que hacerles entender que la gramática no es un simple conjunto de reglas, sino el instrumento con el que la humanidad consigue expresar razonamientos y sentimientos. Que los adjetivos no son abstractos, sino que proceden del deseo de precisar el significado de un nombre. Que los pronombres pueden esconder grandes misterios. Si procedemos así, en poco más de una semana el alumno descubre cosas apasionantes, pero que siempre le habían enseñado de forma normativa y aburrida. 

¿Todos reaccionan con ese entusiasmo? 

-No. La primera reacción siempre es: "A mí todo esto me importa un bledo". El reto es hacerles entender que la lengua es algo constitutivo, que sin la gramática no son nada. Que si no adquieren esa caja de herramientas, sus pensamientos los acabarán asfixiando en el sentido físico del término, porque no tendrán un discurso estructurado, no sabrán cómo exteriorizar sus emociones. 

¿Qué efectos ha observado en los alumnos que padecen ese problema? 

-La violencia, el autismo, la esquizofrenia, el silencio absoluto y la estupidez, así como un fuerte deseo de vengarse de la institución y de los buenos alumnos. 

-Siempre se había creído que eran los buenos alumnos los que salían traumatizados del colegio por las burlas de los díscolos. 

-A corto plazo puede parecer así. Pero al final los buenos alumnos terminan enorgulleciéndose de su trayectoria escolar y confían en ellos mismos más fácilmente. 

"Siempre he pensado que la escuela la hacen, en primer lugar, los profesores", escribe. ¿Le parece una opinión generalmente compartida? 

-Sí, el papel del maestro sigue siendo determinante y su responsabilidad, inmensa. 

¿Entonces por qué es un oficio desvalorizado? 

-El principal motivo es que los niños de otras épocas no eran clientes, que es en lo que se han convertido hoy. El profesor que entraba en un aula hace cuarenta años se encontraba con treinta alumnos que no se planteaban qué estaban haciendo allí, simplemente lo aceptaban. Hoy se halla ante treinta clientes consagrados al consumo de bienes materiales: zapatillas deportivas, iPods y celulares de última tecnología. 

¿Qué consecuencias tiene este nuevo estatus? 

-Los niños acaban confundiendo deseos superficiales con necesidades básicas. La publicidad se dirige a ellos desde que tienen 2 años. Si tienen la desgracia de que sus padres sean de los que se dejan estafar por esa propaganda que les asegura que si no les compran a sus hijos un juguete determinado eso significa que no los quieren, la situación puede volverse desastrosa. Yo les tengo que enseñar necesidades fundamentales, como estructurarse mentalmente, aprender a leer y a contar o estudiar las subordinadas. Los deseos del alumno son antagónicos a esta voluntad: los niños de hoy quieren consumir educación "a la carta", como quien compra productos electrónicos. 

¿No le parece que su discurso es conservador? 

-Lo sé, pero no quiero ser malinterpretado. Yo no digo que el pasado fuera mejor en todos los sentidos. La familia se estructuraba en torno al silencio, la soledad mental de los niños era gigantesca y se ignoraba todo tipo de psicología. Pero el oficio de profesor era algo más fácil, ya que los alumnos eran conscientes de estar satisfaciendo necesidades básicas en la vida. El docente era respetado como una persona notable. Hoy gana unos 1500 euros al mes, cuando sus alumnos pueden conseguir más del doble con cuatro changas. 

-¿Pero no cree que este nuevo estatus del alumno podría ser positivo, en el sentido de que es un sujeto con más autonomía y voluntad propia? 

-El problema es que no tiene ninguna libertad. Es un sujeto prefigurado por la publicidad, que desea por desear. Sé que parezco un poco reaccionario. Pero cuando los psicólogos me dicen que un niño debe llevar zapatillas de marca o si no será excluido del grupo, yo me muero de la risa. Entonces pienso que el comercio nos ha ganado la batalla a todos. 

¿Pero cómo puede la escuela mantenerse al margen de este desenfreno consumista? 

-No puede. Pero puede analizarlo. Puede mostrar los mecanismos necesarios para desactivar esta ilusión consumista. Es cierto que, como profesor, se necesita mucha energía, entusiasmo y convencimiento. 

¿Cómo eran los profesores que lo salvaron? 

-Sólo tuve tres o cuatro. Uno era una especie de Buda de las matemáticas, que te hacía descubrir lo que sabías en lugar de recordarte lo que no sabías. 

¿Tres o cuatro buenos profesores en toda una vida escolar no es una proporción muy baja? 

-En Francia existe cerca de un millón de profesores. ¿En nombre de qué gran injusticia podríamos pedir que todos fueran excepcionales? En todas las profesiones hay un alto porcentaje de imbéciles y de mediocres. Tres o cuatro de los sesenta que conocemos a lo largo de nuestra vida escolar es la proporción normal. 

¿Los estudiantes deben tratar al profesor de usted, como se hace en Francia? ¿Han de levantarse cuando éste entra en el aula, como pide Sarkozy? 

-Son rituales de poder que no siempre van ligados a un respeto real. Si nos limitamos a conservarlos por tradición, el combate está perdido antes de empezar. Piense que algunas clases parecen un festín de feromonas, que algunos alumnos cuando vuelven de las vacaciones miden una cabeza más. Hay que ayudarlos a tranquilizarse. Con el silencio, por ejemplo. Al principio de cada clase les pedía que se callaran y que escucharan los sonidos de París durante unos minutos. Quiero creer que los ayudaba a concentrarse. 

Defiende métodos algo anticuados, como el dictado o la memorización de poemas. 

[Risas] -Lo anticuado no es el dictado, sino la forma de llevarlo a cabo. Lo que propongo a los alumnos es que se construyan una biblioteca mental con grandes textos literarios, algo que conservarán toda la vida. Cuando me encuentro con ex alumnos por la calle, se siguen acordando de lo que memorizaron conmigo. Me recitan cosas, como la primera página de Cien años de soledad 

Sorprende su defensa del internado... 

-Puede ser una solución para los alumnos que se encuentren en una situación de fracaso escolar absoluto. No digo que sea un remedio universal, sino que en mi caso funcionó. Entiendo que las generaciones más jóvenes no lo crean, pero a veces puede permitir que el alumno se libere de su familia durante un tiempo y que tenga al maestro como único interlocutor. 

¿Cómo tomaron sus padres su fracaso escolar? 

-Mi madre, peor que mi padre, aunque ambos sufrieron mucho. Mi madre tiene 103 años y sigue preguntándome si tengo dinero suficiente, si ya tengo departamento en París, si algún día me casaré, si lograré salir adelante... Ha fosilizado su sufrimiento por mí y vive en un tiempo verbal pluscuamperfecto. Mi padre era más irónico. Cuando me gradué, poco después de Mayo del 68, me dijo: "Para la licenciatura has necesitado una revolución, ¿debemos temer una guerra mundial para la cátedra?" Hace unos años encontré una carta que me mandó cuando me destinaron a la primera escuela. En el sobre había escrito: "Daniel Pennac, profesor". Al encontrarla, me puse a llorar. Entendí que lo había escrito con alivio, porque finalmente yo tenía un oficio. 

¿Cuál fue la peor nota que llevó a casa? 

-En Francia, los maestros apuntan comentarios con cierta mala fe al lado de la calificación de cada materia. Una vez me escribieron: "No hay nada que esperar de este alumno". Me pareció excepcionalmente cruel. 

¿No encontró lo suficiente? Búsquelo en Google desde aquí:

Búsqueda personalizada

1 comentario

marisa

22 jul 2009 | 05:57 PM

Avatar

que pasa cuando un adolescente de 17 años no le interesa nada? algun dia saldra de esa abulia? como se hace para estimular a alguien que no quiere aprender?

Escribe un comentario

Sobre C o n e X i o n e s

Avatar de Mauricio C o n e X i o n e s
La Serena, Chile
ver perfil »
contacto »

Posicionamiento web

| Todo lo publicado, consúltalo en: ARCHIVO con 515 historias, 2.978 comentarios, más de medio millón de visitantes únicos y 975.745 páginas vistas, hasta hoy día. |

Contacto

La plataforma en la que está alojado el blog, lamentablemente viene presentando muchos problemas para insertar comentarios. Si deseas contactarme o hacerme llegar tus consultas sígueme en Twitter o envíame tu mensaje directamente a: mauricio.bertero(arroba)gmail.com

¿Te gusta el blog?. Síguenos en Twitter.

¿VER ONLINE ÚLTIMOS SISMOS EN CHILE?

Consulte Aquí (Universidad de Chile)

Ver en Sismos.cl (iniciativa ciudadana)

Ver Sismos en GFZ-Potsdam (Alemania)

Ver Sismos en USGS (Estados Unidos)

Centro de Alerta de Tsunami para el Pacífico

Red Nacional de Emergencia (Chile)

Monitoreo mundial del nivel del mar

ARTÍCULOS IMPRESCINDIBLES:

- Sismicidad de Chile (Raúl Madariaga)

- Sobreviviendo a un tsunami: Lecciones de Chile, Hawaii y Japón (USGS)

.............................................................

.............................................................

Add to Google

http://www.wikio.es

.................................................................. Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

.......................................................

"Necesitamos una tremenda cantidad de energía para comprender la confusión en que vivimos, y el estar convencido de que “tengo que comprender”, produce la vitalidad para investigar.......

Pero no preguntamos. Deseamos información. Una de las cosas más curiosas de la estructura de nuestra psique es que todos queremos que se nos dé información porque somos el resultado de diez mil años de propaganda.

Queremos que otra persona confirme y corrobore lo que pensamos; sin embargo, la pregunta sólo es auténtica cuando uno se la hace a sí mismo.

Lo que yo digo tiene muy poco valor; usted lo olvidará una vez cierre este libro, o recordará y repetirá ciertas frases, o comparará con lo que ha leído en otros libros, pero no se enfrentará a su propia vida.

Y esto es lo único que importa: su vida, usted mismo, su pequeñez, su superficialidad, su brutalidad, su violencia, su codicia, su ambición, su sufrimiento diario y su dolor interminable. Esto es lo que tiene que comprender, y nadie en la tierra o en el cielo lo va a hacer por usted, sino usted mismo".

Jiddu Krishnamurti

  • Idea - Fuerza
  • "La educación es la capacidad de percibir las conexiones ocultas entre los fenómenos". Vaclav Havel

    Ranking de blogs Bitacoras.com TOP Bitacoras.com para Chile Wikio – Top Blogs – Ciencia

    | C o n e X i o n e s |

    Estadísticas del blog

    |Desde agosto del 2005 |

    ¿De qué país proceden los últimos visitantes?

    Locations of visitors to this page

    blog | C o n e X i o n e s | blog

    coches segunda mano

    .......................................................

    Acerca del Autor

    Buscador de conexiones. En la vida real, Master en Comunicación Digital por la UIB, España; Profesor de Estado en Historia y Geografía por la ULS, Chile; Doctorando en Educación mención Mediación Pedagógica. La Serena, Chile. Las opiniones aquí vertidas son personales y no representan necesariamente a las instituciones en las que participo.

    Ver aquí: PERFIL PROFESIONAL COMPLETO

    blog | C o n e X i o n e s | blog


    Visit Comunicologos Red Social

    Visita también mi otro blog:

    VALLE DE ELQUI- Chile (turismo místico)

    Loading