La manera como estamos estructurando los relatos y las narraciones es otro de los cambios silenciosos que está provocando Internet. Es interesante consignar que los seres humanos le damos sentido a la existencia a través de las historias que nos contamos. Hasta antes de la irrupción de Internet los relatos eran lineales y esa estructura narrativa tiene su mejor ejemplo en el periodismo, principalmente escrito, que organizaba la información en un comienzo, desarrollo intermedio y descenlace.
Francis Pisani se pregunta si acaso lo que está en juego con la revolución digital no es sino la manera como se están estructurando lo relatos:
Antes que leer los artículos estructurados con un comienzo, un desarrollo intermedio y un desenlace, nos sumergimos con mayor o menor fascinación en un 'aluvión' de noticias, todas fragmentarias y cada una de una sola pieza.
De este modo pasamos de Aristóteles, maestro del relato clásico, a Heráclito, filósofo de los flujos y el cambio. En lugar de encomendar a quien habla el ocuparse de proponernos un sentido, lo extraemos nosotros mismos, al hilo de nuestra lectura.
Manuel Castells y Alvin Toffler ya ha hablado de la cultura destellar. Pareciera que tras este concepto va la manera cómo ahora estamos adquiriendo información y dándole sentido: de manera fragmentaria y aleatoria. Si no lo cree, observe usted cómo llego a este blog: seguramente lo hizo a través de Google u otro buscador y también es muy seguro que lo hizo motivado por alguna pregunta o concepto que tecleó en el buscador. Es posible también que extraiga de aquí algunos conceptos y fragmentos, y luego, incorpore lo nuevo encontrado a su entendimiento para encontrar alguna respuesta a lo que busca (sentido).
Esta manera de aprender es problablemente nueva, no para los nativos digitales, sino para quienes crecimos sin Internet. En periodismo puede significar "relatos en flujo" antes que historias completamente establecidas.
Pisani reflexiona:
Estas dos nociones no son incompatibles. Y, sin embargo, me pregunto si no deberíamos ir más allá e introducir esta noción de 'relato en flujo' sin desarrollo intermedio, donde el principio y el fin vienen impuestos por hechos externos.
Reportaje abierto
Algunos medios intuitivamente se están adaptando a esta nueva realidad y a esto lo denominan "noticia en desarrollo". Pero más allá hay otros ejemplos. Uno de ellos es un blog que espera convertirse en un libro. Se trata de La Doble Hélice, una investigación en línea que ha hecho su autor acerca de un caso policial registrado en Barcelona hace algunos años.
Braulio García Jaén, su autor, lo denomina un "reportaje abierto":
Estoy escribiendo un libro sobre dos marroquíes, Ahmed Tommouhi y Abderrazak Mounib, físicamente muy parecidos a dos violadores, que fueron cazados al azar y condenados por la cara en Barcelona en 1991. Cuando se demostró científicamente que había habido un error, las víctimas no lo reconocieron, los periodistas no tuvieron tiempo ni espacio para contar cómo se había producido ese error, y los responsables no respondieron. Mounib murió en la cárcel en 2000. Tommouhi, en libertad condicional desde septiembre de 2006, sigue cumpliendo condena. El proyecto ha sido premiado por la Fundación para el Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI, presidida por García Márquez), por lo que Seix Barral/Planeta Argentina publicará el libro a finales de 2008.
Ahora bien, antes del premio, yo tenía previsto lanzar un weblog sobre el proyecto: ladoblehélice es su realización. Un blog que, a modo de bitácora multimedia, va a recoger el proceso de investigación y escritura del libro, sin ser el libro. El libro contará una historia verdadera, el blog quiere contar cómo contar esa historia. El contenido será variado: diario de campo, notas de lectura, entrevistas grabadas en audio y vídeo, fotos de los lugares de los crímenes, correcciones sobre lo publicado, réplicas de las declaraciones oficiales, reflexiones sobre el propio proceso de investigación y escritura.
Esto puede dar pié para otras innovaciones. Por ejemplo, escribir una tesis usando el molelo online.
Diccionario del corrupto
Sin ir más lejos, en Chile ya tenemos una experiencia parecida: Unas 35 mil visitas y más de 800 términos aportados por la gente, son parte del fenómeno generado por el “Diccionario del Corrupto”, una campaña impulsada por la organización Chile Transparente, y que pretende identificar aquellas actitudes y costumbres corruptas del chileno. En este caso, los usuarios se involucran en el tema de la campaña y construyen con sus aportes una visión de la corrupción, desde la experiencia cotidiana.
Sociedad líquida
La cuarta parte de la población mundial es usuaria de Internet y los 3.500 millones de personas que usan diariamente la telefonía móvil ha trastocado de tal modo el mundo y la manera de pensar que obliga a hablar de una nueva cultura digital.
Esta es la premisa de la que parte el libro La alquimia de las multitudes. Cómo la web está cambiando el mundo de Francis Pisani y Dominique Piotet, analista de Internet y consultor tecnológico, respectivamente. Un texto de divulgación sobre las transformaciones de la web y su impacto social, educativo y mediático. Según Pisani, uno de sus autores, “la mayor revolución se ha dado en la aparición de nuevas formas de organización como las redes, que no existían hace quince años y que es una de las maneras más eficientes de organización humana”.
Pocos son los que aún se resisten a entran en el mundo de las redes social, el aspecto más en auge en estos momentos. No es descabellado decir que si no estás en Twitter, Facebook o MySpace, por citar algunas, no estás conectado a la realidad. De echo no hay más que ver como va en aumento la publicidad en la Red, y como grupos musicales o partidos políticos encuentran una gran oportunidad de promoción en estas redes sociales.
Los autores de La alquimia de las multitudes apuestan por el término ‘webactores’ para definir la capacidad de los internautas actuales de producir, actuar, modificar y dar forma a la web de hoy, ya que el 60% de lo que hay en la red está producido por la gente y hay más actores que actuados. “Cualquiera que haya participado en Facebook o comentado un blog empieza a ser un ‘webactor’”, afirma Pisani.
Aunque no sólo eso, sino que los internautas se toman muy en serio sus derechos dentro de esta realidad tecnológica. No hay más que ver las protestas que están surgiendo por la nueva política de privacidad de la red social Facebook. Cerca de 130.000 usuarios reclaman que esta empresa no tenga la capacidad de controlar su información para siempre aunque cancelen sus cuentas. Uno de los grupos de protesta más nutridos es ‘My photos are MINE! NOT Facebook’s! Change the terms and conditions’ (Mis fotos son mías, no de Facebook. Cambien los términos y condiciones). Precisamente Pasini sugiere que el debate sobre la privacidad se focalizará en saber quién es el dueño de los datos en Internet y los beneficios económicos derivados de su propiedad.
Otros datos:
Francis Pisani es periodista independiente hasta el punto de hacer de ello una filosofía. Vive desde 1996 cerca de San Francisco y de Silicon Valley y escribe sobre todo lo que concierne a las tecnologías de la información y de la comunicación. Adora los blogs, los gadgets y las redes.
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