Ya está disponible en la Red la segunda parte de la película ¡What the Bleep Do We Know!? traducida como ¿Qué Rayos Sabemos? o ¿Y tú que sabes?, la que hace dos años fue motivo de discusión en este blog. Los videos que presentamos a continuacion están todos doblados al español.
La madriguera y hasta qué punto uno quiera adentrarse ella es, en realidad, hasta dónde y cuánto quiera descubrir una persona de sí misma
El cerebro procesa 400 mil millones de bytes de información por segundo, pero sólo somos conscientes de 2 mil. Esto significa que la realidad se crea en el cerebro todo el rato.
La conectividad de todas las cosas es un componente básico de la estructura de la realidad
La película dura 2 horas 27 minutos. He debido cambiar la versión anterior, pues esos videos fueron retirados desde YouTube. Este enlace ahora está funcionando y reproduce la película de manera continuada.
Otra opción para ver on line
Si quieres ver la película en un formato de mayor calidad, preferirás la opción de más abajo. Bizzentte ha colaborado con subirla a megavideo. Gracias Bizzente.
Gracias muchas gracias. He estado mas de una hora en tu blog y tienes un excelente material. La película he logrado verla completa sin problemas. Adelante con tu blog y tu afan de cpmpartir.
Salut desde Barcelona
Excelente documental, de una calidad de informacion casi indescriptible, bastante complejo para el entendimiento corriente de la gente;sin embargo, cautivador y desafiante. Coloca frente a infinitos interrogantes de nuestras propias vidas,cuerpos, almas, etc... asi como tambien frente a grandes expectativas de todo lo que podemos hacer....
¿Hasta que lado del hoyo del conejo pienso llegar?...
GRACIAS.
Ha sido una idea excelente.
Tener la posibilidad de ver la pelicula de DENTRO DE LA MADRIGUERA es de justicia agradecerte haberlo hecho.
Me tiene cautivo la referida película.
Me la he comprado, pero carezco de conocimiento de informática y no se como metermela en mi i-phone para poderla ve en todo momento.
Insisto, buenísima idea, y gracias por compartirla.
El presente comentario hace parte de la Presentación del libro "Lenguaje y Complejidad" que en la actualidad me encuentro relizando dentro del marco del proyecto personal con miras a ser presentado a la Secretaria de Educación del Distrito Capital de Bogotá, Colombia y que a tenido como soporte y antecedente las peliculas de la referencia:
Muchos ciudadanos del mundo asistimos al fenómeno cinematográfico “The Matrix”, si bien para algunos (as), no pasó de ser una “simple trilogía de ficción”, una mirada más profunda nos lleva a pensar que esta serie evidencia en su narrativa cinematográfica otras realidades y racionalidades del pensamiento no convencional. La “Ciencia Formal” (como la denominó Thomas S. Khun) recién empieza a aceptar que en este universo las leyes de la física dejan de funcionar y que además de estar “sujetos” a las probabilidades, la aleatoriedad o el azar, finalmente parece ser que somos gobernados por las leyes de la sincronicidad que lo intervienen todo.
Los mundos posibles siempre han estado aquí, pero solo hasta hace muy pocos los occidentales hemos empezado a visionarlos, explorarlos, confrontarlos y sobre todo a tenerlos en cuenta; con el fin de recuperar desde múltiples niveles las diferentes formas de aproximación del hombre a la realidad, es decir, en su vivencia.
Uno de los eventos que nos motiva a continuar con el estudio del lenguaje y la complejidad, es la experiencia que para el mundo de la ciencia formal tuvo Bryan Josephson; un especialista en superconductividad y premio Nóbel de física; quien en el Coloquio Internacional de Biólogos Moleculares, donde se discutía sobre comunicación intercelular, expuso los resultados de su investigación sobre meditación, demostrando que mediante esta práctica las neuronas y con ellas sus conexiones sinápticas o impulsos electroquímicos o lumínicos llegan a un estado similar al de la materia, a una temperatura próxima al cero absoluto; es decir, un estado basal cero; condiciones estas, en las que se observan los efectos de la alta superconductividad. Hechos de esta índole han permitido hoy que científicos de la ciencia formal estén terminando por aceptar que se puede llegar a tener razón por muchas otras vías. La razón y la verdad de la ciencia ya no son tan licitas ni las únicas.
De otras racionalidades es mucho lo que tenemos que aprender de ese hombre del paleo-americano (indígenas), del afro-americano (negro) y del campesino ancestral, puesto que si bien no han invertido tiempo en los rigores formales de la sistematización que emplea la ciencia, sí que lo han hecho en el largo camino de la introspección, de la disciplina personal y de aprender a vivir en armonía con la naturaleza. Pues mientras el "homo inteligi" occidental, se sentía único y diferente a las demás especies vivientes (visión antropocéntrica), miraba hacia fuera y expoliaba (aún lo hace) –arrasando- su entorno, el de oriente y el hombre del paleo-americano, volcaban su mirada hacia sí mismo y se sentían parte integra del cosmos. A esos hombres del paleo-americano, afro-americanos y campesinos; en fin, a esos pueblos, poco o nada les ha importado el reconocimiento que occidente o la ciencia formal haga de sus ancestrales hallazgos, pues además el ocultamiento de sus saberes hace parte de su práctica social, en tanto que para los occidentales es algo extraño.
Sin embargo, lo más bello que está acaeciendo a la ciencia formal es que ya empieza a reconocer la posibilidad de otras racionalidades que actúan sobre la materia, sobre todo a partir de teorías y experiencias como el colapso de la función de onda, la polarización de los fotones y el principio de incertidumbre, entre otros muchos.
Investigadores reconocidos universalmente han establecido este diálogo de saberes que igualmente guarda profundo respeto por lo físico, lo místico y lo metafísico, pero más aún, se han adentrado de tal manera en otras dimensiones de fenómenos, que en esa confluencia de saberes entre oriente-occidente, han aparecido teorías que dentro de su nueva racionalidad también han sido consideradas por la ciencia. Tal es el caso de David Bohm, quien en colaboración con el neurofisiólogo Karl Pribran construye la teoría holográfica del conocimiento: el cerebro es un holograma que interpreta un mundo holográfico; reconociendo de esta forma el milenario concepto budista e hinduista, retomado en “The Matrix”, que esta realidad que vivimos no es más que una ilusión –Maya en lengua sánscrita-.
Desde otros campos son numerosos los aportes a una visión diferente de la realidad y racionalidad que coadyuvan a transformar el paradigma instrumental hasta ahora vigente. El escritor Juan Rulfo y Julio Cortazar desde sus novela “Pedro Páramo” y “Sesenta y Dos Modelo Para Armar”, respectivamente, y sus quebraturas (atomización) del tiempo y del espacio, El antropólogo George Balandier desde el Mito y los Análisis del Caos; Carlos Castaneda desde la concepción indígena americana; toda la sabiduría del Zen, del Ayurveda y en general de las disciplinas orientales, los saberes milenarios del hombre del paleo-americano, del afro-americano, el campesino tradicional y muchas tendencias vanguardistas de las artes –literatura, pintura, dibujo, escultura, música y demás- de mediados de la ultima centuria del siglo pasado.
Pero quizá lo más digno de admirar en éste dialogo de racionalidades y saberes es que se siga manteniendo dentro del respeto mutuo a las diferentes formas de pensamiento, concepciones y paradigmas; puesto que de no seguir siendo así –como lo pretenden las multinacionales, y en especial las farmacéuticas, a través del TLC- su racionalidad vital se verá vulnerada en su esencia, desvirtuada, y una vez más se perderá la posibilidad de explorar nuevos territorios de la realidad, del lenguaje, del pensamiento y del conocimiento.
Cuando hablamos de realidades y racionalidades no convencionales para occidente, nos referimos a aquellos fenómenos que están inmersos en el paradigma social; es decir, que no han sido reconocidos por la ciencia, y al no serlo, tampoco son avalados por una política oficial o estamento gubernativo. Sólo hasta hace muy poco comienzan a reconocerse otras milenarias practicas, fruto del lenguaje y el pensamiento. Lo que se pretende con este diálogo de racionalidades, es “forzar” a la ciencia formal a aceptar que no es la única que tiene el criterio de verdad frente al análisis, explicación y predicción de los eventos y fenómenos que acaecen en el mundo de la materia, la energía, el espacio, el Ser Humano y el espiritu. Muy posiblemente la ciencia terminará por aceptar, como lo han aceptado otras culturas, saberes milenarios y la perspectiva noética, que somos una composición de materia, energía y espíritu; lo que conlleva e implica estudiar, analizar, y divulgar tanto las antiguas como las nuevas formas de conocimiento, el saber, el pensamiento y lenguaje en otras latitudes territoriales diferentes a la occidental, pues no son aceptadas como lógicas por la racionalidad convencional.
En esa implicación entre ciencia formal y otras racionalidades, surgen preguntas. ¿Qué es entonces lo real y qué es lo “irreal” o fantástico? ¿Por qué una nueva forma de pensar la realidad, el tiempo, el espacio, y los eventos, causa un impacto tan profundo en la racionalidad occidental aún en los científicos, al punto de nominarla de ficción? ¿Por qué decimos no creer en el tarot, I ching, cartomancia, quiromancia, numerología, cábala, lectura del tabaco y un buen número de realidades y racionalidades adivinatorias propias de nuestro entorno? ¿Por qué desde la institucionalidad oficial, desde el púlpito del sacerdote, del pastor, del juez, del profesor, del médico alópata, se sataniza la radiestesia, la hipnosis, la brujería, el chamanismo, la cábala, la numerología, el budú, la etno-medicina, la homeopatía, la acupuntura, la terapia neural, la “medicina” tradicional (indígena-campesina), las danzas rituales ceremoniales, la astrología, la meditación, la aromaterapia, entre otras; si estas realidades y racionalidades terapéuticas, son tan válidas como las ortodoxas, nada tóxicas, que ponen en evidencia una metafísica, no por primitiva menos sutil, que da cuenta de la situación del Ser Humano en el cosmos y que además son prácticas con profundo arraigo en el paradigma social? ¿Qué está acaeciendo aquí, ahora y en el futuro inmediato en nuestra racionalidad, ser espiritual y naturaleza para que se den aperturas a otras lógicas subyacentes al ser, al quehacer, al pensar y al sentir de nuestra humanidad? Pluralidad de lógicas y racionalidades emergen, que de verdad si dan respuesta al complejo entramado Ser Humano-Naturaleza-Cosmos. Solo queremos dejar en evidencia que de no continuar el diálogo entre la ciencia formal y otras racionalidades, se avizora para la humanidad y la ciencia, lo sabemos por experiencias del pasado, una serie de nudos de flujos encontrados (solitón), parecidos a las múltiples corrientes marinas que provocan los mega-tsunami que se levantan y se desplazan arrasando todo lo que encuentran a su paso, dejándonos en un oscurantismo milenario en épocas ad venideras.
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"Necesitamos una tremenda cantidad de energía para comprender la confusión en que vivimos, y el estar convencido de que “tengo que comprender”, produce la vitalidad para investigar.......
Pero no preguntamos. Deseamos información. Una de las cosas más curiosas de la estructura de nuestra psique es que todos queremos que se nos dé información porque somos el resultado de diez mil años de propaganda.
Queremos que otra persona confirme y corrobore lo que pensamos; sin embargo, la pregunta sólo es auténtica cuando uno se la hace a sí mismo.
Lo que yo digo tiene muy poco valor; usted lo olvidará una vez cierre este libro, o recordará y repetirá ciertas frases, o comparará con lo que ha leído en otros libros, pero no se enfrentará a su propia vida.
Y esto es lo único que importa: su vida, usted mismo, su pequeñez, su superficialidad, su brutalidad, su violencia, su codicia, su ambición, su sufrimiento diario y su dolor interminable. Esto es lo que tiene que comprender, y nadie en la tierra o en el cielo lo va a hacer por usted, sino usted mismo".
Jiddu Krishnamurti
Idea - Fuerza
"La educación es la capacidad de percibir las conexiones ocultas entre los fenómenos". Vaclav Havel
Buscador de conexiones.
En la vida real, Master en Comunicación Digital por la UIB, España; Profesor de Estado en Historia y Geografía por la ULS, Chile; Doctorando en Educación mención Mediación Pedagógica. La Serena, Chile. Las opiniones aquí vertidas son personales y no representan necesariamente a las instituciones en las que participo.
El blog Conexiones fue creado el 12 de agosto del año 2005. Lee aquí Mi Primer Post
Javier Hontoria
23 nov 2008 | 07:13 AM
Gracias muchas gracias. He estado mas de una hora en tu blog y tienes un excelente material. La película he logrado verla completa sin problemas. Adelante con tu blog y tu afan de cpmpartir.
Salut desde Barcelona
Marcelo Cabrera
26 dic 2008 | 01:29 AM
Genial. Mas allá del contenido de este blog es la forma en que llegué a el.
jimena analia cabrera
28 ene 2009 | 09:21 PM
Excelente documental, de una calidad de informacion casi indescriptible, bastante complejo para el entendimiento corriente de la gente;sin embargo, cautivador y desafiante. Coloca frente a infinitos interrogantes de nuestras propias vidas,cuerpos, almas, etc... asi como tambien frente a grandes expectativas de todo lo que podemos hacer....
¿Hasta que lado del hoyo del conejo pienso llegar?...
FREDDY GUTIERREZ CONTRERAS
7 feb 2009 | 01:07 AM
0M MANI PAD ME HUM. GRACIAS MIL POR EL TRABAJO COMPASIBO QUE REALIZAN.
josue ismael rodriguez mahecha
7 feb 2009 | 05:50 PM
Un universo de gracias por tu compartie, bendigo tu actuar.
Antonio
17 feb 2009 | 07:54 PM
GRACIAS.
Ha sido una idea excelente.
Tener la posibilidad de ver la pelicula de DENTRO DE LA MADRIGUERA es de justicia agradecerte haberlo hecho.
Me tiene cautivo la referida película.
Me la he comprado, pero carezco de conocimiento de informática y no se como metermela en mi i-phone para poderla ve en todo momento.
Insisto, buenísima idea, y gracias por compartirla.
FREDDY GUTIERREZ CONTRERAS
23 feb 2009 | 12:30 AM
El presente comentario hace parte de la Presentación del libro "Lenguaje y Complejidad" que en la actualidad me encuentro relizando dentro del marco del proyecto personal con miras a ser presentado a la Secretaria de Educación del Distrito Capital de Bogotá, Colombia y que a tenido como soporte y antecedente las peliculas de la referencia:
Muchos ciudadanos del mundo asistimos al fenómeno cinematográfico “The Matrix”, si bien para algunos (as), no pasó de ser una “simple trilogía de ficción”, una mirada más profunda nos lleva a pensar que esta serie evidencia en su narrativa cinematográfica otras realidades y racionalidades del pensamiento no convencional. La “Ciencia Formal” (como la denominó Thomas S. Khun) recién empieza a aceptar que en este universo las leyes de la física dejan de funcionar y que además de estar “sujetos” a las probabilidades, la aleatoriedad o el azar, finalmente parece ser que somos gobernados por las leyes de la sincronicidad que lo intervienen todo.
Los mundos posibles siempre han estado aquí, pero solo hasta hace muy pocos los occidentales hemos empezado a visionarlos, explorarlos, confrontarlos y sobre todo a tenerlos en cuenta; con el fin de recuperar desde múltiples niveles las diferentes formas de aproximación del hombre a la realidad, es decir, en su vivencia.
Uno de los eventos que nos motiva a continuar con el estudio del lenguaje y la complejidad, es la experiencia que para el mundo de la ciencia formal tuvo Bryan Josephson; un especialista en superconductividad y premio Nóbel de física; quien en el Coloquio Internacional de Biólogos Moleculares, donde se discutía sobre comunicación intercelular, expuso los resultados de su investigación sobre meditación, demostrando que mediante esta práctica las neuronas y con ellas sus conexiones sinápticas o impulsos electroquímicos o lumínicos llegan a un estado similar al de la materia, a una temperatura próxima al cero absoluto; es decir, un estado basal cero; condiciones estas, en las que se observan los efectos de la alta superconductividad. Hechos de esta índole han permitido hoy que científicos de la ciencia formal estén terminando por aceptar que se puede llegar a tener razón por muchas otras vías. La razón y la verdad de la ciencia ya no son tan licitas ni las únicas.
De otras racionalidades es mucho lo que tenemos que aprender de ese hombre del paleo-americano (indígenas), del afro-americano (negro) y del campesino ancestral, puesto que si bien no han invertido tiempo en los rigores formales de la sistematización que emplea la ciencia, sí que lo han hecho en el largo camino de la introspección, de la disciplina personal y de aprender a vivir en armonía con la naturaleza. Pues mientras el "homo inteligi" occidental, se sentía único y diferente a las demás especies vivientes (visión antropocéntrica), miraba hacia fuera y expoliaba (aún lo hace) –arrasando- su entorno, el de oriente y el hombre del paleo-americano, volcaban su mirada hacia sí mismo y se sentían parte integra del cosmos. A esos hombres del paleo-americano, afro-americanos y campesinos; en fin, a esos pueblos, poco o nada les ha importado el reconocimiento que occidente o la ciencia formal haga de sus ancestrales hallazgos, pues además el ocultamiento de sus saberes hace parte de su práctica social, en tanto que para los occidentales es algo extraño.
Sin embargo, lo más bello que está acaeciendo a la ciencia formal es que ya empieza a reconocer la posibilidad de otras racionalidades que actúan sobre la materia, sobre todo a partir de teorías y experiencias como el colapso de la función de onda, la polarización de los fotones y el principio de incertidumbre, entre otros muchos.
Investigadores reconocidos universalmente han establecido este diálogo de saberes que igualmente guarda profundo respeto por lo físico, lo místico y lo metafísico, pero más aún, se han adentrado de tal manera en otras dimensiones de fenómenos, que en esa confluencia de saberes entre oriente-occidente, han aparecido teorías que dentro de su nueva racionalidad también han sido consideradas por la ciencia. Tal es el caso de David Bohm, quien en colaboración con el neurofisiólogo Karl Pribran construye la teoría holográfica del conocimiento: el cerebro es un holograma que interpreta un mundo holográfico; reconociendo de esta forma el milenario concepto budista e hinduista, retomado en “The Matrix”, que esta realidad que vivimos no es más que una ilusión –Maya en lengua sánscrita-.
Desde otros campos son numerosos los aportes a una visión diferente de la realidad y racionalidad que coadyuvan a transformar el paradigma instrumental hasta ahora vigente. El escritor Juan Rulfo y Julio Cortazar desde sus novela “Pedro Páramo” y “Sesenta y Dos Modelo Para Armar”, respectivamente, y sus quebraturas (atomización) del tiempo y del espacio, El antropólogo George Balandier desde el Mito y los Análisis del Caos; Carlos Castaneda desde la concepción indígena americana; toda la sabiduría del Zen, del Ayurveda y en general de las disciplinas orientales, los saberes milenarios del hombre del paleo-americano, del afro-americano, el campesino tradicional y muchas tendencias vanguardistas de las artes –literatura, pintura, dibujo, escultura, música y demás- de mediados de la ultima centuria del siglo pasado.
Pero quizá lo más digno de admirar en éste dialogo de racionalidades y saberes es que se siga manteniendo dentro del respeto mutuo a las diferentes formas de pensamiento, concepciones y paradigmas; puesto que de no seguir siendo así –como lo pretenden las multinacionales, y en especial las farmacéuticas, a través del TLC- su racionalidad vital se verá vulnerada en su esencia, desvirtuada, y una vez más se perderá la posibilidad de explorar nuevos territorios de la realidad, del lenguaje, del pensamiento y del conocimiento.
Cuando hablamos de realidades y racionalidades no convencionales para occidente, nos referimos a aquellos fenómenos que están inmersos en el paradigma social; es decir, que no han sido reconocidos por la ciencia, y al no serlo, tampoco son avalados por una política oficial o estamento gubernativo. Sólo hasta hace muy poco comienzan a reconocerse otras milenarias practicas, fruto del lenguaje y el pensamiento. Lo que se pretende con este diálogo de racionalidades, es “forzar” a la ciencia formal a aceptar que no es la única que tiene el criterio de verdad frente al análisis, explicación y predicción de los eventos y fenómenos que acaecen en el mundo de la materia, la energía, el espacio, el Ser Humano y el espiritu. Muy posiblemente la ciencia terminará por aceptar, como lo han aceptado otras culturas, saberes milenarios y la perspectiva noética, que somos una composición de materia, energía y espíritu; lo que conlleva e implica estudiar, analizar, y divulgar tanto las antiguas como las nuevas formas de conocimiento, el saber, el pensamiento y lenguaje en otras latitudes territoriales diferentes a la occidental, pues no son aceptadas como lógicas por la racionalidad convencional.
En esa implicación entre ciencia formal y otras racionalidades, surgen preguntas. ¿Qué es entonces lo real y qué es lo “irreal” o fantástico? ¿Por qué una nueva forma de pensar la realidad, el tiempo, el espacio, y los eventos, causa un impacto tan profundo en la racionalidad occidental aún en los científicos, al punto de nominarla de ficción? ¿Por qué decimos no creer en el tarot, I ching, cartomancia, quiromancia, numerología, cábala, lectura del tabaco y un buen número de realidades y racionalidades adivinatorias propias de nuestro entorno? ¿Por qué desde la institucionalidad oficial, desde el púlpito del sacerdote, del pastor, del juez, del profesor, del médico alópata, se sataniza la radiestesia, la hipnosis, la brujería, el chamanismo, la cábala, la numerología, el budú, la etno-medicina, la homeopatía, la acupuntura, la terapia neural, la “medicina” tradicional (indígena-campesina), las danzas rituales ceremoniales, la astrología, la meditación, la aromaterapia, entre otras; si estas realidades y racionalidades terapéuticas, son tan válidas como las ortodoxas, nada tóxicas, que ponen en evidencia una metafísica, no por primitiva menos sutil, que da cuenta de la situación del Ser Humano en el cosmos y que además son prácticas con profundo arraigo en el paradigma social? ¿Qué está acaeciendo aquí, ahora y en el futuro inmediato en nuestra racionalidad, ser espiritual y naturaleza para que se den aperturas a otras lógicas subyacentes al ser, al quehacer, al pensar y al sentir de nuestra humanidad? Pluralidad de lógicas y racionalidades emergen, que de verdad si dan respuesta al complejo entramado Ser Humano-Naturaleza-Cosmos. Solo queremos dejar en evidencia que de no continuar el diálogo entre la ciencia formal y otras racionalidades, se avizora para la humanidad y la ciencia, lo sabemos por experiencias del pasado, una serie de nudos de flujos encontrados (solitón), parecidos a las múltiples corrientes marinas que provocan los mega-tsunami que se levantan y se desplazan arrasando todo lo que encuentran a su paso, dejándonos en un oscurantismo milenario en épocas ad venideras.