Es el primer periódico ciudadano de la IV Región y el cuarto que se crea en Chile.
Hoy lunes 7 de agosto debutó digitalmente el primer periódico ciudadano de la Región de Coquimbo, una experiencia inédita en esta zona y que abre una puerta para la apropiación social de Internet por parte de los usuarios.
La iniciativa surgió de la Fundación Mercator y el movimiento Atina-Chile, que desde hace algún tiempo promueven un interesante ideario, abierto a todos quienes deseen participar, inspirados en las ideas que sobre el país tiene el senador Fernando Flores.
El Observatodo, así se llama este nuevo medio, se une a otros periódicos ciudadanos surgidos al amparo de la Fundación Mercator. El primero de ellos fue El Morrocotudo en Arica, luego El Rancahuaso en Rancagua, y posteriormente El Amaule, en Talca.
Me ha correspondido aportar mi pequeño granito de arena a la gestación de El Observatodo, por lo que seguiré mirando con entusiasmo su evolución, a través de este blog. Gracias a El Observatodo, he podido contactarme con gente que está haciendo una destacable labor por difundir el uso social de la Red: Jorge Domínguez, Carlos Verdugo, Alberto Precht, Jorge Jorquera, Paolo Colonnello, entre otros.
Periodismo Ciudadano
El modelo de diarios ciudadanos nació en Corea con Oh My News, que actualmente tiene ¡¡14 millones de visitantes al día!! y comienza a superar la audiencia de medios tradicionales como el New York Times.
Pero la diferencia de estos nuevos medios (me gusta llamarlos así para marcar la diferencia con los mass media) es que los temas los escriben los propios ciudadanos. En este sentido, hay que olvidarse del esquema tradicional, en el cual un grupo de periodistas que siguen una línea editorial, escoge los temas y a lo más abren un pequeño espacio para que los lectores opinen.
La red ha creado un nuevo entorno donde cada usuario puede convertirse en un emisor de información, en un comunicador (como usted o yo), independientemente de su posición social o la jerarquía que ocupa en una organización o sociedad. Este hecho -que parece tan sencillo- modifica profundamente los paradigmas aceptados de la comunicación.
En la comunicación de masas (que es la comunicación tradicional que aún impera a través de los medios que conocemos) unos pocos medios de comunicación, cuyos periodistas han seleccionado y procesado una pequeña parte de la información que reciben, la transmiten a muchas personas.
Las informaciones de los medios de comunicación suelen considerarse verídicas aunque el lector, auditor o televidente no conozca el proceso de verificación de la información o la pertinencia de las fuentes utilizadas. Todo esto sucede "a pesar" de los lectores, ya que muchas veces no se han contrastado lo suficientemente las fuentes de información. Peor aún, en sociedades como la chilena, está demasiado extendida la percepción que lo que publican los medios de comunicación es "la verdad", como si ello fuese posible.
En la comunicación de masas, la información es vehiculada por un canal que va desde el medio de comunicación hacia los receptores (frecuencia de radio, canal de televisión, publicación en papel). Pero los receptores no pueden replicar o ponerse en contacto con las fuentes que difunden la información, para modificarla o desmentirla.
Además, la cantidad de información que llega a los medios es enorme por lo que debe hacerse una selección de lo que se publica y mucha de ella va a dar directamente a la papelera o bien lisa y llanamente se publica sin ninguna profundidad.
De esta manera, los medios de masas que consumimos, nos van creando una imagen de mundo cada más más insuficiente. Seguramente a muchos de ustedes le ha pasado alguna vez: cuando han sido testigos o partícipes de una "noticia" que ha salido en un medio de comunicación ¿no se han sentido defraudados por la inexactitud de los datos publicados o por la poca profundidad alcanzada?
Pues bien, este modelo con Internet entra en colapso. El viejo paradigma de la comunicación de masas se quiebra con la potencia que toda persona es un emisor y puede convertirse en un productor de información.
Sin embargo, la tarea no es simple. Para que estos nuevos medios funcionen se requiere un sistema que promueva las tres facetas que caracterizan a la red: la participación, la relación de los usuarios (interacción)y el crecimiento de los propios sistemas a partir del binomio participación / relación.
Comunicación en Internet
Con la proliferación de nuevos medios en Internet se comienzan a definir los rasgos del tipo de periodismo que emerge en las redes y los puntos de ruptura con respecto al modelo de comunicación de los medios tradicionales. Podemos apreciar que:
- Crece y se globaliza la redundancia de información de carácter generalista propia de los medios de comunicación tradicionales.
- Comienzan a madurar sistemas de información de contenido cada vez más específicos construidos para satisfacer demandas concretas de información y conocimiento.
- Pone los instrumentos y el contexto para crear nuevas formas de generar contenidos y difundirlos en audiencias que, en muchos casos, brotan de la nada. (flujos).
- Favorece la invención de nuevos modos de relación entre los productores de estos contenidos.
Internet ha modificado sustancialmente el proceso de producción de información que habíamos conocido hasta ahora.
Internet también asume el modelo tradicional de comunicación, que coexiste con los nuevos medios. El modelo de comunicación que prima en Internet es el de los nuevos medios, aunque el viejo modelo intente continuar con su modo de hacer en la red.
Curiosamente, los periodistas son parte de lo que podríamos llamar "las masas perplejas" que acompañan a toda gran convulsión social, porque Internet y la Sociedad de la Información se está edificando sin periodistas o, más precisamente, sin que ellos jueguen un rol determinante en su configuración.
Los nuevos comunicadores (!qué mejor ejemplo que el de los blogs¡) están - mientras tanto - abriendo un espacio donde interactúan con los lectores y éstos, a su vez, pasan a ser comunicadores, creando una dinámica nueva que imprime su código genético al naciente medio.
Así, Internet ha devuelto la voz a millones de seres que hasta ahora sólo tenían ojos y oídos.
El Observatodo
Este periódico partió hace algunas semanas con la capacitación de los denominados "Reporteros Ciudadanos", personas con un mínimo de alfabetización digital que están interesados en ser corresponsales de este nuevo medio. Ya hay más de 200 reporteros ciudadanos capacitados. Ellos serán la base de las notas que se escriban en el diario. Por cierto, existen algunos códigos de conducta para escribir y las notas son finalmente revisadas por un comité editor para darles un estilo de redacción periodística.
Los temas que El Observatodo no trata son: farándula y crónica roja. La idea-fuerza (a mi juicio, el sustento de esta iniciativa) de estos medios es: cambiar las conversaciones de la región y del país.
El nombre del periódico tiene que ver con la gran cantidad de observatorios astronómicos que existe en la Región de Coquimbo. También con la necesidad de tener un nombre que vaya más allá de La Serena y Coquimbo como ciudades importantes.
Bienvenido El Observatodo (clic en el enlace para visitarlo)






3 comentarios
Carlos Verdugo
9 ago 2006 | 10:12 PM
Excelente artículo Mauricio, buena recopilación de información acerca de la génesis del periodismo participativo.
Esperamos que El Observatodo crezca y se transforme en el diario electrónico y participativo más grande de Chile!
Estamos a la espera de tus artículos!
salu2
Carlos Verdugo V.
Mi BLOG
Alberto Precht
14 ago 2006 | 01:03 AM
Muchas gracias Mauricio secundo las palabras de Carlos, pero creo que cometiste un error a menos que te refieras a mi tío de segundo grado Hernán Precht, te pido que lo corrijas si asi es y pongas mi nombre.
muchas gracias
Mauricio
15 ago 2006 | 05:25 AM
Carlos y Alberto, les agradezco los comentarios. Alberto, te pido excusas por el tremendo error. No sé cómo te pude confundir. Ya está corregido.
Saludos
Mauricio Bertero
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