Los efectos sociales de la Teoría de la relatividad elaborada por Albert Einstein no han sido del todo dimensionados. Esta es la perspectiva que he estado trabajando en los últimos meses, con el fin de conectar elementos fragmentados. Sobre estas conexiones trata el siguiente artículo.

Comprendemos, analizamos, razonamos, nos comportamos y construimos nuestros juicios sobre la base de la imagen de mundo que vamos elaborando a lo largo de nuestras existencias. Esto es válido tanto para los individuos como para las sociedades.

El imago mundi tiene que ver con la manera como concebimos el universo.

La ciencia estructuró su forma de interpretar la realidad basada en una forma de entender el universo que se gestó ya en los albores del siglo XV y que alcanzó su apogeo en el siglo XVIII. Es allí cuando la filosofía y la ciencia se dan la mano en esta concepción del cosmos.

La base de las llamadas ciencias puras (matemática, física, biología, química) fue el método científico. Los principios sobre los cuales se construyen los cimientos de la ciencia tal como la conocemos, surgen de la representación mecanicista de la Naturaleza esbozada por Isaac Newton.

A partir de Newton se representa al universo como algo estático e infinito, cuya principal analogía está en el funcionamiento de un reloj. Será Emmanuel Kant a través de su "Crítica a la Razón Pura" quien traspase a la filosofía esta concepción. Los principios, las categorías, las tablas de juicio, los conceptos de espacio-tiempo, son los elementos científicos que van a imbuir las ideas filosóficas de los siglos XIX y XX.

El espacio cartesiano

La visión propuesta, hablando en términos simples, dice relación con el principio de causalidad. La noción de causa y efecto será un pilar de la ciencia. También esta noción será aplicada posteriormente por las disciplinas que estudian al ser humano. Así por ejemplo, la Teoría de la Evolución de las Especies de Charles Darwin va a determinar el curso de la biología, el positivismo va a impregnar la historia, etc.

Todo lo anterior se desenvolverá en el llamado "espacio cartesiano" que domina el conocimiento a partir de René Descartes. Este postula que para entender la realidad es preciso descomponerla por partes. De esta manera surge la visión fragmentada de la realidad que es escudriñada por las diferentes ciencias y disciplinas desde diversos ángulos, siempre restringidos y acotados.

El cartesianismo nos llevó a fragmentar la realidad y a organizar nuestra forma de entender el mundo y la naturaleza mediante compartimientos estancos en los que aparentemente una parte no tenía relación con otra. En este marco también se educaron (y siguen educando) muchas generaciones.

El determinismo por su parte, igualmente moldeó a la ciencia. Esto significa que si el universo y la naturaleza funcionan sobre leyes fijas y determinadas, las respuestas que buscamos las vamos a encontrar identificando las leyes que rigen esta mecánica. Causa y efecto.

La física newtoniana extenderá su lógica a las ciencias sociales. Su manera de explicar la realidad buscará establecer las bases "científicas" de cada disciplina. Así, Karl Marx propone una explicación de la evolución de los sistemas sociales para sustentr su ideal revolucionario. Muchos otros nombres siguen la lógica mecánica: Stuart Mill en la sociología, Augusto Comte en la filosofía, Malthus en la demografía, etc.

La luz provoca el quiebre

Esta forma de presentar la naturaleza y el universo se comenzará a quebrar durante el siglo XIX con la búsqueda de explicaciones para el comportamiento de la luz. La interpretación newtoniana o clásica pareció responder a casi todas las esferas del conocimiento, excepto en explicar la naturaleza de la luz, los fenómenos eléctricos y magnéticos.

Albert Einstein comienza a formular hace un siglo la Teoría de la Relatividad y de la Mecánica Cuántica, sentando las bases que el tiempo y el espacio sonnrelativos y no lineales. La mecánica cuántica, por su parte, destruyó la validez universal del principio de causalidad, con lo que se fractura el criterio de realidad sobre el que se había desarrollado la física moderna.

El carácter corpuscular y ondulatorio de la luz propuesto por Einstein logró abrirse camino y en este trayecto influyeron los aportes de Max Planck, Ehrenfest, Niels Bohr, James Frank, Gustav Hertz, Landenburg, Kramers, Heisenberg, Max Born, Pascual Jordan, Louis de Broglie, Erwin Schrodinger, entre otros.

Una nueva manera de pensar
Los estudios de Einstein no sólo destruyeron las bases del edificio sobre el cual se había construido la lógica científica hasta entonces aceptada sino que abrieron paso a nuevas visiones sobre las cuales se está elaborando nuestra actual imago mundi: caótica y compleja. La Teoría del Big Bang para explicar el origen del universo, el proyecto Manhattan que empaquetó los conocimientos teóricos de Einstein y logró desarrollar la bomba atómica, la Teoría General de Sistemas, la Teoría del Caos, forman parte de las consecuencias de ese verdadero punto de inflexión que introdujo Albert.

Para quienes nos dedicamos a tratar de entender el mundo, Einstein nos legó las más variadas lecciones, algunas de las cuales aún estamos por descubrir. Pronto entenderemos que si hay alguien a quien debemos denominar como revolucionario es este profesor que nos abrió la posibilidad de comprender que todo está relcionado con todo y que aunque corramos el riesgo de confundir fusión con confusión, el camino está mejor trazado.

Si examinamos el mundo de hoy comprenderemos que tras cuestiones tan heterogéneas como la concepción de complejidad, el efecto mariposa, la teoría del diseño inteligente, la globalización, la tercera ola, la energía nuclear, hay algo de la obra de Einstein.

Para finalizar una reflexión. Cuando a Einstein le preguntaron cuál era la única arma que podría neutralizar a la bomba atómica, él respondió: la paz.