Javiera Castro Balladares es una niña chilena de 12 años que ha iniciado una campaña en las redes sociales para poder continuar sus estudios de piano en el Conservatorio de la Universidad de Chile. Con este post yo la quiero ayudar ! Súmate ¡
Ella estudia en el colegio Alberto Blest Gana de Santiago. Es la menor de tres hermanos y alumna de la profesora Elisa Alsina en el Conservatorio de la Universidad de Chile. Le gusta todo lo relacionado con el arte como cantar, dibujar, pintar, hacer trabajos manuales, actuar, pero su pasión y talentos los ha enfocado al piano.
La conocí a través de Twitter, donde tiene su perfil en la cuenta @javieracastro y allí me ha llamado la atención su perseverancia y el caso mismo, por lo que me animé aportar mi grano de arena para difundir su historia y, ojalá, lograr que mantenga su sueño.
El año 2010 logró captar la atención del canal Chilevisión, lo que se tradujo en que la Sociedad del Derecho de Autor le regalase un piano y el filántropo chileno Leonardo Farkas y otros anónimos le hiciesen una donación que le permitió pagar su colegiatura de ese año y la deuda del piano que sus padres le arrendaban.
Pero el tiempo ha pasado y pese a tener un promedio de 6.5 de 7.0 en sus estudios de piano, hoy se enfrenta al grave problema de acumular una deuda en el Conservatorio de la Universidad de Chile por la colegiatura del 2011 que asciende a $959.500 más lo que tendrá que desembolsar su familia este año, que alcanza a otro millón de pesos (en total unos 5 mil dólares).
En Chile, la educación de este tipo es pagada y desconozco los motivos por qué no ha sido becada por la Facultad de Artes de la Universidad de Chile, pese a su talento y situación social. El caso es que su madre padece de glaucoma crónico y con sólo 15% de visión y su padre artrosis en la cadera. Por esos motivos ambos no pueden costearle sus estudios de piano y Javiera está recurriendo a las redes sociales para poder juntar ese dinero.
El plazo es estrecho porque el 5 de marzo debe pagar su inscripción y la deuda que mantiene.
Todos los antecedentes que he entregado están certificados, por lo que no hay lugar a engaño.
¿Cómo ayudar?
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Cuenta RUT BancoEstado
- Nombre: Rodrigo Castro Fuenzalida (su padre)
- RUT: 10.490.373-8
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Las prisas y los continuos ruidos que provienen del exterior distraen nuestra atención y energía. Reservar unos momentos para meditar nos aporta beneficios cognitivos y psicológicos.
La meditación es el camino para aquietar y silenciar las maquinaciones de la mente complicada. Meditar es restaurar el estado de nuestra verdadera naturaleza interior para vivir en armonía. Nos abre a la comprensión intuitiva y a un alto grado de concentración, que no se basa en el pensamiento racional. Es una forma de acallar los ruidos que distraen nuestra atención y energía constantemente.
La meditación ofrece múltiples beneficios comprobados científicamente. Un equipo de psiquiatras, liderado por el hospital General de Massachusetts, realizaron un estudio que documenta cómo la práctica de la meditación afecta positivamente a nuestro cerebro. Según sus conclusiones, publicadas en Psychiatry Research, seguir un programa de meditación durante ocho semanas puede provocar considerables cambios positivos en las regiones cerebrales relacionadas con la memoria, la autoconciencia, la empatía y el estrés. Lo que hasta ahora pertenecía al ámbito espiritual nos transforma físicamente y puede mejorar nuestro bienestar y salud.
"Aunque la práctica de la meditación está asociada a una sensación de tranquilidad y relajación física, los médicos han afirmado que la meditación también proporciona beneficios cognitivos y psicológicos que persisten durante el día", explica la psiquiatra Sara Lazar, autora principal del estudio.
Meditar nos da la experiencia de serenidad y concentración esenciales para la construcción de una auténtica autoestima y para afianzar la confianza en uno mismo y en los demás.
Adicción a la acción
Debido a nuestra adicción a la acción, no vemos el valor de sentarnos un rato en silencio contemplativo. La meditación bien practicada ofrece resultados relativamente pronto. Se puede meditar en grupo y con los ojos abiertos. Alguien nos puede guiar en la meditación, pero no necesitamos un maestro. Es bueno canalizar bien el pensamiento y no necesitamos un mantra para hacerlo.
En definitiva, no hay excusas para no meditar. Nos frenan la adicción a la acción, la pereza y la falta de visión. Estamos acostumbrados a presionarnos, a actuar cada vez más rápido, y así creemos que no tenemos tiempo. La disponibilidad del tiempo y cómo se usa es decisión de cada uno. "Tengo amigos empresarios que meditan brevemente entre reunión y reunión, unos segundos", nos explica Gaspar Hernández. "Esta sencilla práctica les ha cambiado la vida. Dejan de ser esclavos de las circunstancias externas".
Para empezar, cree un lugar de paz. Resérvese un lugar en casa que pueda usar para meditar, aunque solo sea un sillón. Y, a ser posible, hágalo también en su lugar de trabajo. Coloque en ese lugar dos o tres objetos que representen para usted la paz. En ese espacio tendrá la oportunidad de preparar el día cada mañana y, por la noche, descargar su mente de los pensamientos, sentimientos o vivencias que le carguen de malestar.
Dedíquese durante un par de minutos a crear y establecer las reglas mentales para su espacio de meditación. Imagine que el espacio está rodeado de una burbuja invisible. En el momento que entra en la burbuja deja de preocuparse, de recordar el pasado, de juzgar y criticar. Si advierte que vuelve a caer en esos hábitos, regrese con suavidad a un espacio interior libre de esos impulsos mentales.
Mike George, coucher de inteligencia emocional, nos explica de forma resumida los siete hábitos que pueden sabotear su meditación y retrasar la recuperación de la paz interior: 1. Preocuparse. 2. Pensar en el pasado. 3. Juzgar. 4. Criticar. 5. Culparse. 6. Ser catastrofista. 7. Dudar.
Siga el consejo de Anthony de Mello, jesuita famoso por sus libros de espiritualidad: "Medita, contempla los muros; observa tus ideas, tus hábitos, tus apegos y tus miedos, sin emitir juicio ni condena de ningún tipo. Limítate a mirarlos y se derrumbarán". Visualizar le ayudará a superar esos hábitos saboteadores. Consiste en crear imágenes positivas en su mente fortaleciendo su voluntad para alcanzar aquello que afirma con una buena actitud. Con la visualización intensifica las experiencias de afirmaciones positivas y de automotivación. Visualizar le ayuda a concretar y a clarificar sus metas. Por eso, muchos deportistas olímpicos utilizan esta técnica.
Puede crear y escribir afirmaciones acerca de lo que le hace sentir pleno:
- Confío en que cada desafío aparece porque soy capaz de afrontarlo.
- Soy libre para decidir cómo me siento y para ser feliz.
- Respeto mi intuición.
- Soy fuerte y puedo ser. Yo puedo.
- Me atrevo a ser diferente.
- Creo en mí.
Escriba sus afirmaciones, y cada mañana medite sobre ellas para vivirlas durante el día.
Empiece a meditar
Encuentre un lugar tranquilo y acogedor. Una música suave y una luz tenue pueden ayudarle a crear un ambiente adecuado. Siéntese cómodamente, manteniendo la espalda recta y relajada. Respire hondo y relaje los hombros y brazos. Con los ojos abiertos, elija un punto enfrente de usted y descanse ahí la mirada. Así no se dormirá.
Cuando el cerebro pasa de crear ondas beta (de acción) a ondas alfa (de relajación) tiende a dormirse. Meditar con los ojos abiertos le ayuda a entrar en un estado de ondas alfa sin dormirse. Las ondas alfa regeneran el sistema nervioso, inmunitario y hormonal.
Gradualmente aparte su atención de todas las distracciones. Dirija su atención al interior del entrecejo. Observe sus pensamientos, no los juzgue ni se deje llevar por ellos, solo obsérvelos. Decida crear pensamientos de paz. Sienta su presencia. Repita pensamientos e imágenes positivas referidas a su persona formulados como afirmaciones. "Soy un ser de paz", "soy vida". Déjese inundar por la serenidad. Reconozca los buenos sentimientos que surgen. Visualícese siendo así en sus relaciones y circunstancias habituales. El poder de la visualización meditativa radica en ayudarnos a crear la realidad que visualizamos. Observe su respiración y termine su meditación cerrando los ojos durante unos instantes, creando un silencio completo en su mente.
La técnica y sus beneficios
1. Libros
- 'Misión de amor. Viaje espiritual de un médico', de Roger Cole (Kier)
- 'Transformar la ira en calma interior. Claves para recuperar tu equilibrio emocional', de Mike George (Oniro).
- 'A la luz de la meditación. Una guía para meditar y alcanzar el desarrollo espiritual', de Mike George (Kier).
- 'La meditación. Introducción a la técnica, sus tradiciones y sus beneficios', de Erica Smith y Nicholas Wilks (Oniro).
2. Película
- 'El fin es mi principio', de Jo Baier.
3. Música
- 'El mejor álbum de relajación del mundo' I y II, de varios autores (EMI-Odeón).
Mantener nuestra vitalidad
Detenerse, observar, reevaluar, controlar pensamientos y sentimientos y cambiar creencias requiere energía. No una energía que obtendrá de fuera, sino la energía de la verdad que lleva dentro. Cuando lo olvidamos, nos contaminamos con el estrés y las preocupaciones innecesarias y aparecen los miedos que nos bloquean. Necesitamos mirar hacia dentro y aprender a nutrir nuestro ser. Para conseguirlo hay que dedicarle un tiempo. Igual que cada día reservamos un rato para comer y cuidar el cuerpo; nos debemos preguntar qué alimento le damos a nuestra mente para que cree pensamientos positivos que produzcan sentimientos de bienestar.
José Pablo Feinmann es un filósofo argentino que tiene un programa excepcional llamado "Filosofía Aquí y Ahora", en el cual de una manera simple y entretenida nos introduce a complicados conceptos. Les presento aquí un capítulo en 3 videos acerca del pensamiento de Martin Heidegger y su concepto del Dasein. Imperdible, como dirían los argentinos.
Las posibilidades del Dasein. ¿Cuál es la posibilidad de todas mis posibilidades? En todas mis posibilidades está la posibilidad de morir. El Dasein y la finitud. El ser-para-la-muerte. La existencia auténtica y la existencia inauténtica. “Todo misterio pierde su fuerza”. El señorío de los Otros. El “Otro” puede ser cualquiera. Lo “Uno”. El Das Man. El “se dice”. “Se piensa”. “Se cree”. “Se opina como opinan todos”. La “publicidad”. Todos son el Otro y ninguno es él mismo. El “estado de interpretado”. La “avidez de novedades”. Las “habladurías”. Todo está “aplanado” en la unidad. Lo inauténtico niega la realidad del ser-para-la-muerte.
El video número tres es el que más me gusta, donde se desarrollan las ideas de Heidegger acerca de la inauntenticidad, la errancia y la avidez de novedades.
De los muchos mensajes que me llegan al correo electrónico el que reproduzco en este post me ha parecido particularmente resonante y quiero compartirlo con ustedes. !Gracias¡ a quien me lo ha enviado y a quien lo ha escrito.
Ya nadie duda de que nos estamos acercando a un momento inexorable de nuestra historia como especie. Ni los escépticos pueden negar que algo está sucediendo a nivel planetario, algo que va más allá de los conflictos sociales y ecológicos, o la transformación del paradigma científico.
Para los que vivimos esta realidad como una experiencia energética de expansión y conexión, los tiempos se han ido acelerando. Crecimientos abruptos, ruptura de vínculos, desaparición de dolencias casi sin mediar tratamiento, percepciones acrecentadas, sincronicidades sin límite…
Parece que estuviéramos viviendo en un parque de diversiones monumental en donde de pronto se han activado todos los efectos especiales, mientras nosotros probamos todos los juegos a la vez.
A veces es divertido, a veces estremecedor, pero allí seguimos, encontrandole un propósito a cada experiencia, sintiendo cada momento como si fuera el último.
Algunos han encontrado su propia brújula para mantenerse en eje. Otros, recientemente se están dando cuenta de que necesitan una, antes de que la realidad se termine de desmoronar sobre sus cabezas.
1.- Meditación diaria
Ayer era recomendable, hoy es imprescindible. La meditación diaria es el combustible de nuestro cuerpo y nuestra alma para recorrer este tiempo. Háganlo de manera simple: tres fases, respiración consciente, relajación corporal, llegada de luz. Cuanto más simple, mas fácil será incorporarla como hábito
2.- Intención clara
No podemos continuar viviendo cada día como quien se sube a un avión y le dice al piloto: llévame adonde quieras. Necesitamos un mapa. Cada mañana, escriban en sus cuadernos cuatro cosas: la intención del día, la intención del mes, la intención para el año, y la intención de toda la vida. Puede que vaya cambiando diariamente, pero va a sostener sus acciones.
3.- Registro de sueños
Nuestros sueños nos están guiando en la dirección de nuestra evolución. Siempre lo han hecho, pero ahora se ha vuelto mucho mas necesario que prestemos atención a lo que dicen. Practiquen la memoria del sueño, registren aunque no lo entiendan, compártanlos con otros.
4.- Desapego radical
Antiguas relaciones y personajes del pasado se están presentando en nuestro campo. El propósito es que terminemos de cerrar todos los cabos sueltos, desapegándonos de aquello que refleja nuestra antigua forma de ser. Despídanse de manera genuina, con cartas de despedida que incluyan: agradecimiento, perdón y asumir la responsabilidad del corte. Descubrirán que reciben a cambio una energía extraordinaria.
5.- Redes sociales
Reúnanse con sus pares, con aquellos que comparten esta filosofía de vida. El cambio nos encontrará reunidos. Participen en eventos, exposiciones, meditaciones globales, foros...manténganse conectados. Asistan a cursos, seminarios. Generen sus propios círculos sagrados
6.- Rituales con la Tierra
La Madre Tierra está evolucionando junto con nosotros. De hecho, ella es la iniciadora de este movimiento y la razón fundamental de que estemos girando hacia un destino superior. Es la nave que nos lleva a través del cosmos. Hagamos rituales de la manera más simple y universal: dejando una ofrenda de alimento y amor, a ella y sus criaturas.
7.- Tiempo de la naturaleza
Salgan al sol, aunque sea en la terraza, aunque esté lloviendo...tomen contacto con la energía natural en toda oportunidad que tengan. Caminen en lugar de tomar un taxi, observen las señales del viento, las plumas, las nubes. Cárguense de vitalidad y pureza.
8.- Arte
Exprésense creativamente, aun cuando sientan que no tienen capacidad artística. El arte es una cualidad inherente a la especie, sé lo que nos han condicionado para aceptar solamente ciertas formas creativas. Pinten, modelen, dibujen, canten, dancen, actúen. Háganlo solos o con otras personas pero permitan que el alma hable en su propio código, que es el del arte.
9.- Aférrense a sus sueños
Cada alma tiene un sueño, y ese es su Norte. Encuentren lo que los hace felices y sigan su huella. Abandonen definitivamente todos aquellos prejuicios y creencias limitantes que les dicen lo que "es posible" y lo que no. Cuando lleguemos al momento que nos espera como especie, no nos servirá de nada haber hecho las cosas según "se esperaba de nosotros". Encuentren su misión Ya mismo.
10.- Limpieza kármica
Nuestros campos de energía están llenos de residuos que ya no son funcionales a nuestro crecimiento. En otras épocas, tal vez nos hubiera tomado años comprender y transmutar esos restos de experiencias kármicas. Hoy, la aceleración y los cambios en nuestro ADN hacen estallar las cristalizaciones antiguas. Limpien lo que queda de ellas con trabajo de chakras, sanación con sonidos, trabajo energético o lo que tengan al alcance.
11.- Descanso
Todo este devenir produce en nosotros un desacostumbrado cansancio. La materia es más lenta a la hora de ajustar su dinámica a la de la conciencia. Protéjanse descansando lo suficiente, y más. Si pueden, tomen una siesta cada tanto, no importa el momento del día. Si no pueden, reemplacen alguna salida "de compromiso" por tiempo para ustedes, relajación y silencio reparador.
12.- Asistencia superior
Estamos siendo acompañados por entidades espirituales de distintos colores y frecuencias, pero con el mismo gran proyecto: ser testigos del maravilloso momento en que una especie transita de una dimensión a otra (si! somos nosotros!). Hasta cierto punto, pueden ayudarnos con conexiones amorosas, estímulo e inspiración.
Fuente: Aldo Alberto Frías, Textos para crecer, escrito el 14 de octubre 2010. (He buscado referencias del autor señalado, pero no encuentro ninguna con ese nombre)
De seguro este video les va a gustar. Fue publicado por Playing for Change, un grupo de músicos callejeros que ya nos impactó hace algunos años con una versión de la canción Stand by me y que subí al blog oportunamente.
Recién subido a YouTube, este video ya supera las 70.000 visitas. Grabado por Playing for Change en Brasil.
Con esta versión de música honesta, humana y de calidad, aprovecho de desear a todos los lectores de este querido blog Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo en todos estos idiomas:
África: Geseende Kerfees en 'n gelukkige Albania: Gëzuar Krishlindjet Vitin e Ri! Alemania: Fröhliche Weihnachten und ein glückliches Neues Jahr! Armeni: Shenoraavor Nor Dari yev Soorp Janunt Asturias: Bones Navidaes & Gayoleru anu nuevu! Bélgica: Zalige Kertfeest Brasil: Feliz Natal! Feliz Ano Novo! Bulgaria: Tchestita Koleda i Shtastliva Nova Godina Catalunya: Bon Nadal i feliç any nou! Croacia: Sretan Bozic Dinamarca: Glædelig Jul og godt nytår Eslovenia: Srecen Bozic Egipto: Colo sana wintom tiebeen English: Merry Christmas or Happy Christmas and a Happy New Year Esperanto: Gajan Kristnaskon & Bonan Novjaron Eslovenia: Srecen Bozic España: Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo Estonia: Rõõmsaid Jõulupühi ja Head uut aastat Finlandia: Hauskaa Joulua Francia: Joyeux Noël et Bonne Année! Gales: Nadolig Llawen Galicia: Bon Nadal e Bo Ani Novo Grecia: Kala Christougenna Ki'eftihismenos O Kenourios Chronos Hebreo: Mo'adim Lesimkha Hispanoamérica: Felices Pascuas, Feliz Navidad Holanda: Hartelijke Kerstroeten Hungría: Kellemes karácsonyi ünnepeket és Boldog újévet! Indonesia: Selamat Hari Natal & Selamat Tahun Baru Iraq- Idah Saidan Wa Sanah Jadidah Irlanda: Nodlig mhaith chugnat Italia: Buon Natale e Felice Anno Nuovo Japón: Shinnen omedeto. Kurisumasu Omedeto Latín: Pax hominibus bonae voluntatis Lituania: Linksmu Kaledu ir laimingu Nauju metu Luxemburgo: Schéi Krëschtdeeg an e Schéint Néi Joer Malasia: Selamat Hari Natal dan Tahun Baru México: Feliz Navidad Nueva Zelandia (Maorí): Meri Kirihimete Noruega: Gledelig Jul País Vasco: Zorionak eta Urte Berri On! Polonia: Wesołych Świąt Bożego Narodzenia i szczęśliwego Nowego Roku! Portugal: Boas Festas e um Feliz Ano Novo Rumania: Craciun fericit si un An Nou fericit! Rusia: Pozdrevlyayu s prazdnikom Rozhdestva i s Novim Godom Serbia: Hristos se rodi Somalia: ciid wanaagsan iyo sanad cusub oo fiican Suecia: God Jul och Gott Nytt År Tahiti- Ia ora i te Noere e ia ora na i te matahiti 'api Tailandia: Sawadee Pee mai Turquía- Noeliniz Ve Yeni Yiliniz Kutlu Olsun Ucrania: Veseloho Vam Rizdva i Shchastlyvoho Novoho Roku! Valencia: Bon Nadal i feliç any nou Vietnam: Chung Mung Giang Sinh - Chuc Mung Tan Nien
A veces todo se nos hace cuesta arriba. Nos falta energía para seguir luchando. Nos sentimos incomprendidos, solos e ignorados. Un momento: pare, descanse, medite, recargue.
Hace meses que estoy empujando para que mi empresa obtenga resultados, pero no llegan. Estoy cansado", me dice Hans. "He invertido tanta ilusión, emoción, tiempo y dinero, que cuesta dejar de luchar por ello. Estoy atrapado en esta espiral: no dejo de luchar por todo lo que he invertido, pero los resultados nulos me dan señales para que lo deje, ya que parece ser un callejón sin salida. Me cuesta tomar la decisión. Además, con mi mujer hace tiempo que la relación está estancada, me siento vacío. He invertido mucho en esta relación, pero me doy cuenta de que tampoco tiene futuro. Estoy agotado de empujar y luchar sin obtener resultados en ningún frente".
"Si convertimos la vida en una continua expectativa, en una continua demanda, en una continua lucha", nos dice Javier Melloni, "nuestra agonía crece incesante e incansablemente, porque hay una dinámica en el deseo que tiene siempre un punto de insatisfacción".
Luchamos, empujamos, tiramos del carro como Hans, y acabamos sintiendo un agotamiento emocional y mental que consume la cuenta de energía personal dejándola bajo mínimos. Recibimos señales de que no vamos por buen camino; sin embargo, continuamos en la misma senda. Confiamos en que nuestra energía es ilimitada, y no paramos para reponer fuerzas. El agotamiento acaba siendo tal que tenemos un trancazo y no podemos más.
Cuando finalmente escuchamos las señales, vivimos una decepción. Nuestras expectativas nos han llevado a sentirnos defraudados. Entonces empiezan los reproches, los malos humores, los conflictos entre lo que ha sido, lo que es y lo que nos gustaría que fuera. Nuestra confianza se ha resquebrajado. Uno siente el fracaso de su proyecto emocional, la ingratitud del otro hacia él y su entrega, y la rabia por todo lo que está sucediendo. Esto le deja extenuado. Sin embargo, al leer las señales vivimos la autenticidad de la situación, conectamos con lo que es verdadero y eso nos libera de vivir en la mentira. Aunque al principio la verdad nos duela, finalmente nos ayuda a recuperar nuestra dignidad y a posicionarnos en nuestro poder interior.
Elijamos bien nuestra lucha
"Uno sabe cuándo un lugar es su lugar" (Leonora Carrington)
Seamos conscientes del desgaste mental y emocional que suponen ciertas luchas. ¿Hemos elegido bien la lucha en la que nos hemos metido? ¿Merece la pena pagar el precio que nos supone? ¿Podemos reflexionar sobre las alternativas posibles? ¿O estamos tan absortos en conseguir el éxito en esa lucha que no somos capaces de dar un paso atrás para tomar distancia y observar con mayor objetividad si queremos estar ahí? Nuestro crítico interno dirá: no tengo alternativa. Pero esa percepción nos limita. Podemos elegir mejor la lucha en la que queremos invertir nuestro tiempo. La opción está en nuestras manos: desapegarnos y cambiar, o seguir aferrándonos.
Reponer fuerzas
"Cada mañana estrena un nuevo día, y yo también mi terca valentía" (Eladia Blázquez)
"Estoy agotada", me dice Rocío. "En el trabajo no me hacen caso, ni me ven ni reconocen mi valor. Además, mi madre lleva cinco meses en el hospital, le amputaron una pierna, luego le salieron llagas, no cicatrizó bien, y cuando íbamos a traerla a casa, durante una sesión de rehabilitación en el hospital, se cayó y se rompió el fémur de la única pierna que tiene. Sigue hospitalizada. La comida que le dan es pésima, por lo que al salir de trabajar le llevo comida a diario. No puedo más".
Ante realidades como esta, necesitamos ir hacia nuestro interior para reponer fuerzas. Nuestro agotamiento aumenta cuando al pesar que nos provocan nuestras circunstancias le añadimos los pensamientos negativos y sentimientos de desánimo. Quizá no podemos cambiar lo que está ocurriendo a nuestro alrededor, pero sí que podemos decidir qué actitud adoptar y qué permitimos que ocupe nuestra mente. No perdamos de vista nuestras prioridades: nuestra salud mental, emocional y corporal son importantes. Cuando nos agotamos y desanimamos, nuestra capacidad disminuye. Aprendamos a crear pensamientos que eleven nuestro ánimo.
Nos puede ayudar esta reflexión: recuerda un momento de tu vida en el que te sentiste pleno y pletórico. ¿Cómo estabas? ¿Qué estaba ocurriendo en ti? ¿Cómo te sentías? Invoca de nuevo esa vivencia, haz que arraigue más en ti. Y desde esa plenitud afronta la vida con toda tu energía. No permitas que las circunstancias ni las personas absorban tus fuerzas, no dejes que tu propia mente sea tu enemiga creando miles de pensamientos inútiles y debilitadores. Tú mandas sobre tu mente.
Cambiar al otro
"Debemos ser un simple punto de partida, ofrecerles el trampolín desde el cual darán el salto" (Natalia Ginzburg)
"Me agota ver la pasividad de la gente. No mejoran ni se comprometen", me cuenta Jonathan. "No les importa el planeta, dónde compran, en qué gastan, no se hacen responsables de nada. Viven desde la pasividad. Me agota porque quiero cambiar el mundo. Me canso intentando cambiar a los demás, y no lo consigo. Me agota ver a mi madre siempre haciéndose la víctima, no hace caso de mis consejos".
"Estoy cansada de repetir las cosas y no conseguir cambios, repetir y que no me escuchen mis hijos", afirma Pilar. Cuando la persona luchadora se da cuenta de que no ha transformado nada, puede sentirse abatida, desesperanzada y agotada. Está enfocada en que los que le rodean cambien. Dedica una cantidad desmesurada de energía mental a divagar sobre el cómo, el qué, el porqué y el cuándo. Le cuesta relajarse, disfrutar del hoy.
Nos cansa no ver ni recibir los frutos de nuestro empeño. Quizá es que solo tenemos que sembrar y los frutos ya vendrán. Si no los esperamos, si aceptamos que tal vez nuestra labor se limita a sembrar, aceptamos que el otro tiene sus ritmos y sus procesos. La sensación de invertir mucho y no ver el fruto cansa si estamos esperando ansiosamente los resultados de nuestras acciones.
Por muy buenas intenciones que tengamos cuando intentamos cambiar a los demás, los resultados generalmente son mínimos o nulos. Centrémonos en mantenernos energéticos, sanos y conectados con lo esencial para nosotros. Cuando vivimos esta plenitud interior, inspiramos y motivamos al cambio sin forzar ni imponer.
Mentes cansadas
"El más valiente de los actos es pensar con la propia cabeza" (Coco Chanel)
"Estoy cansada de volver a empezar, del desgaste de la lucha diaria, de la confianza traicionada, de las metas no alcanzadas", me dice Yolanda. "Me cansa pensar tanto, mi mente es un torbellino que no para, me gustaría que mi mente se callara".
La mente es un motor que no se detiene. Se trata de canalizar bien los pensamientos y de no crear ni entretener los que consumen inútilmente nuestra energía. Para conseguirlo, ahí van algunas propuestas:
1. Dé un paso atrás para permitir que haya un espacio entre usted y la realidad exterior. Como cuando está en su despacho, aparta la silla de la mesa y reflexiona. Sobre la mesa hay asuntos por resolver, por atender o por revisar. Pero durante un rato se aparta de la mesa y de todas las realidades que descansan sobre ella. Esto le ayuda a practicar la paciencia antes de reaccionar.
2. Una vez se ha apartado, entre en usted sin llevarse todos esos asuntos. Pueden esperar. En su interior encontrará la serenidad. Si huye de sí mismo, no aprenderá a gestionar sus pensamientos. Si se lleva a su interior algún asunto de los que hay sobre su mesa, no se encontrará porque permanecerá conectado con ese asunto y con las personas involucradas en él.
3. Es necesario conectar con uno mismo para gestionar su mente. Para lograr esto, medite. Aprenda el arte del verdadero descanso. Puede trabajar sin tensión en un estado de serenidad. El hábito de pensar atropelladamente y rápido mantiene el cansancio mental. Meditar le ayuda a originar ondas alfa en el cerebro. Con ellas relaja la actividad cerebral. Meditar con regularidad le ayuda a formar el hábito de descansar más en menos tiempo, de ahorrar energía y mantenerse relajado.
Cuando esté cansado, siéntese un momento, relájese, cierre los ojos y visualice un paisaje amplio con un horizonte lejano. Repose su mirada en ese horizonte y entre en la inmensidad del espacio hasta que le absorba, separándose así de los ruidos y tensiones que le agobian. Es un ejercicio fácil, sencillo pero efectivo para calmarse y darle un descanso a la mente.
Fluya como en el jazz. Anote todo lo que el jazz le inspira y practíquelo en su vida diaria. Un grupo de alumnos de la formación que impartí en diálogos apreciativos expresó lo que les inspiraba el jazz: espontaneidad, coraje, diversión, libertad, sensualidad, autenticidad, creatividad, fluir, apertura, buen rollo, posibilidad, ritmo, delicadeza.
Si pudiera elevar su mirada por encima de su casa, su pueblo o ciudad, su país, y viera el mundo como el maravilloso globo terrestre, se daría cuenta de que en realidad lo que ha ocurrido ha sido insignificante. La vida sigue en constante cambio. No permita que su mente se obsesione y su corazón siga anclado en lo que ha ocurrido. Si quiere liberarse, no busque venganza. Piense que todo es una gran comedia cósmica.
Vivir el desapego nos relaja
"Imaginad que un día volvéis del trabajo a casa y os encontráis la puerta forzada", cuenta Sogyal Rimpoché. "Han entrado a robar. Entráis y descubrís que se han llevado todo lo que poseíais. Por un instante os quedáis paralizados por el sobresalto y, en vuestra desesperación, pasáis frenéticamente por el proceso mental de intentar recrear lo que ha desaparecido. Pero la idea se impone: lo habéis perdido todo. Vuestra mente inquieta y agitada queda atónita y cesa todo pensamiento. Y de pronto se presenta una repentina y profunda serenidad. Ya no tenéis que luchar ni esforzaros, porque en ninguna de estas opciones hay esperanza. Ahora solo os queda rendiros; no os queda otra elección".
"De modo que en un instante habéis perdido algo preciado y, justo en el instante siguiente, descubrís que vuestra mente reposa en un profundo estado de paz. Cuando se presente esta clase de experiencia, no os precipitéis a buscar soluciones de inmediato. Permaneced un rato en ese estado de paz. Dejad que se convierta en una brecha. Y si descansáis verdaderamente en esta brecha, contemplando la mente, podréis ver la naturaleza inmortal de la mente iluminada".
- La música de Mozart. Es reconstituyente del cuerpo bioenergético. Tomatis la utilizó para el método Tomatis, que reequilibra nuestra capacidad de oír y de sentir, y nos desbloquea.
- 'Variaciones Goldberg', de Johann Sebastian Bach. Relajantes. Ayudan a crear espacios de descanso.
La realidad no depende tanto de los ojos que la miran como de la intención al enfocar. Podemos elegir simplemente ver. O mirar. O dejarse penetrar contemplativamente.
Antonio Damasio, uno de los grandes investigadores en neurociencia, neurología y psicología, nos relata que sin la conciencia, es decir, sin una mente dotada de subjetividad, no tendríamos manera de saber que existimos, menos aún de saber quiénes somos y qué pensamos. Ciertamente existe un yo, aunque no se trata de una cosa sino de un proceso que, al ser sentido, nos hace creer que pertenece a alguien.
Desde la perspectiva de la evolución y de la historia vital de una persona, ese yo que tiene conciencia de sí mismo ha tenido que pasar, según Damasio, por tres etapas: un protoyo que se limita a ver y sentir de forma primigenia; un yo central movido por la acción que mira para conocer; y finalmente un yo autobiográfico que incorpora las dimensiones social y espiritual. A ese yo autobiográfico quisiera añadirle su facultad contemplativa.
Ver
"Ver a través de todo es lo mismo que no ver" (Clive Stapies Lewis)
Ver, es solo eso, ver. Sin más. Se puede ver y no sentir nada. Se puede ver y sentir alguna alteración, básicamente instintiva. Placer o dolor. Agradable o desagradable. En el ver solo hay impacto o indiferencia. El ver puede ser inerte, sin apenas vida. Muchas personas, en pleno siglo XXI, aún siguen viviendo en la etapa más primigenia de su existencia. Dicho de otro modo, se limitan a ver cómo la vida pasa ante sus ojos.
Alguna de las generaciones de nuestros jóvenes, ha sido tildada de ni-ni; es decir, que ni trabajan ni estudian, y quizás también podríamos añadir que ni tienen motivación por nada, ni les importa si los castigan, ni saben cómo salir de ese letargo anímico, ni encuentran cómo ver la realidad de otra manera. Se limitan a existir. Algo parecido nos ocurre a todos cuando nos plantamos frente al televisor y nos tragamos todo lo que echen o navegamos por Internet, solo para ver. Desde luego que vemos, pero no vivimos.
Ver es el primer escalón. Es útil para orientarse, para distinguir, para almacenar recuerdos gráficos. Sin embargo, limitarse simplemente a verlo todo es reducir la vida a su aspecto más primigenio, es decir, a ver sin ver más allá. Es nuestro yo más pequeñito, necesario pero insuficiente para evolucionar hacia una conciencia más despierta.
Mirar
"Pensar es más interesante que saber, pero menos interesante que mirar" (Goethe)
En el mirar existe sin duda intención. Hemos decidido qué ver. Y lo hacemos cuando queremos conocer o cuando pretendemos llegar al fondo del otro y al trasfondo de la cuestión. Necesitamos mirar para certificar, para curiosear, para descubrir, para encontrar en lo mirado nuestro deseo o para desvelar verdades: ¡Dímelo a la cara! ¡Mírame cuando te hablo! Exigimos la mirada para captar en ella el reflejo del alma. Hay quien expresa su temor a ser mirado y también quien afirma que puede mirar a los ojos de todo el mundo porque no tiene nada que ocultar.
La mirada es el segundo paso del escalón de nuestra conciencia. Henry Amiel decía que un espíritu cultivado es el que puede mirar todas las cosas desde muchos puntos de vista. Cuando miramos no nos quedamos indiferentes, más aún si somos mirados. La mirada tiene vida propia: es inquietante, alegre, triste, perdida, profunda. Una mirada puede traspasar al otro, del mismo modo que podemos quedar atrapados por la intensidad de una mirada. Es un misterio. Es el pasaporte entre el yo y el tú.
Cuando el artista mira, crea. Los amantes se aman. El investigador descubre. El aprendiz modela. El estudiante conoce. El médico explora. Mirar es ver más allá. Es penetrar, porque a diferencia del ver, el mirar no es una experiencia sino un encuentro.
Contemplar
"El grado sumo del saber es contemplar el porqué" (Sócrates)
El filósofo y místico Raimon Panikkar decía que todo lo que somos capaces de conocer no es el conocimiento último. No es suficiente con ver, e incluso con mirar concienzudamente para conocer. Hay una aprehensión de la realidad que pertenece solo al rango de la contemplación. Es la verdad intuida, revelada, descubierta a través de los ojos que miran hacia dentro.
Es un error limitar la contemplación a una forma superior de vida religiosa. La contemplación es una actitud que nos acerca a ser aquello que contemplamos. No es un proceso, una etapa. No tiene intención complementaria. Sencillamente sucede cuando dejamos de ser, cuando abandonamos las dimensiones espacio-tiempo para convertirnos en lo contemplado y descubrir así su esencialidad. Uno puede ver el vuelo del pájaro, mirarlo para observarlo o puede sentir que vuela con él. Para comprender al otro, tal como se comprende a sí mismo, hay que convertirse en el otro, compartir su experiencia, participar de su mundo.
En nuestra escala evolutiva, la contemplación es el nivel que nos acerca a las realidades últimas, las más profundas y verdaderas. Las descubrimos en el silencio interior, en la cesación de todo intento de entender las cosas, a los demás y a nosotros mismos. Callamos para escuchar nuestra verdad interior. Tal vez por eso hay tanta gente que no calla nunca; por eso vivimos en sociedades tan ruidosas; por eso nuestra mente no para. El silencio asusta porque tememos encontrarnos interiormente. Pero eso solo puede suceder si hay juicio. En la contemplación, solo hay verdad.
La construcción de nuestras realidades tiene su substrato en las representaciones mentales que atesoramos a lo largo de la vida. Dicho llanamente, todas las imágenes que metemos en nuestro cerebro, a partir de lo que hemos visto, oído y percibido. Todo acaba siendo una memoria en nuestra mente y vivimos según ella. Incluso las personas con ceguera crean sus representaciones mentales. Ven, aunque no saben que ven. Al contrario de lo que hacen aquellos que sí saben que ven, pero no ven nada. Entonces, tenemos una enorme responsabilidad a la hora de decidir qué debe estar y qué no en nuestra mente. Palabras, imágenes y sensaciones acaban conformando el jardín de nuestra neurología.
Al final necesitamos ese ejercicio contemplativo que nos lleve más allá de nuestras memorias. Ser capaces de intuir nuestras motivaciones profundas, también nuestras visiones erróneas. Lo que nos hace profundamente humanos es contemplar la certeza que se esconde detrás de lo que creemos ser. Para ello hace falta una conciencia evolucionada. De lo contrario, como antaño, sería suficiente con ver e ir pasando mientras no haya peligro. Querer vivir es mirar la vida cara a cara y, contemplándola, descubrirnos a nosotros mismos.
Necesitamos líderes de otra pasta. Con visiones amplias y capaces de sacar lo mejor de cada uno. Apliquémonos el cuento todos, con atrevimiento y con responsabilidad.
Hay personas que cuando se cruzan en nuestro camino nos inspiran. Su presencia nos abre la mirada a otra forma de ver, su ejemplo nos da la esperanza de que el cambio positivo es posible y sus palabras nos dan fuerzas para no tirar la toalla. En esos momentos, esa persona se ha convertido en una fuente de inspiración que despierta nuestra creatividad para ser quienes realmente somos y para atrevernos a decidir, hablar y actuar. Dejamos de ser víctimas de nuestras circunstancias y pasamos a ser responsables y creadores de nuestra realidad. Usted puede ser una de esas personas que a su paso inspira a los demás.
Para conseguirlo necesitamos visión, compromiso e inspiración, especialmente ahora que estamos presenciando cómo se desmorona el sistema. Las estructuras económicas basadas en la codicia y el miedo ya no funcionan. Estamos asistiendo a la necesidad imperante de poner fin al consumo desorbitado, al individualismo irrespetuoso con el otro y con el medio ambiente, a las culturas patriarcales y a la opresión de unos sobre otros. Podemos centrarnos en las pérdidas que aparentemente hay y seguir siendo espectadores. O reconocer que está reventando el sistema basado en la especulación y en una burbuja insostenible y que tenemos frente a nosotros la oportunidad de reinventar la manera de liderar y de vivir nuestras vidas siendo actores que inciden activamente en crear una realidad mejor.
¿Qué valores sustentarán esta reinvención necesaria? La generosidad, la solidaridad, el respeto y, sobre todo, el valor de la vida humana. Además, necesitamos atrevimiento. Debemos reinventarnos con visión y no tanta planificación, ya que los planes de ayer ya no sirven para el mañana. Con inspiración, ya que sin ella una ejecución pierde el impulso necesario para ser efectiva. Con atrevimiento para superar el miedo, la inseguridad y la tendencia al control que impera aún en muchos entornos y que nos impide aceptar y asumir la responsabilidad del cambio.
Nuestra responsabilidad
"Sin entendimiento no habrá confianza. Sin asumir riesgos, nada cambiará". (Teresa de Calcuta)
Ante los cambios, observemos nuestras respuestas. Si nos resistimos a aceptar el cambio es por nuestros miedos. Podemos aferrarnos a nuestro estilo de vida, a nuestros privilegios, a las ocho pes (posición, poder, propiedad, paga, privilegios, prestigio, persona y puesto), que son como un río en constante movimiento. Vienen y se van y luego aparecen otras que también se irán. Si intentamos detener el fluir del río, creamos una presa, se estanca el agua y provoca una presión que se va acumulando en nuestro interior. Vivimos bajo la presión del tiempo, de las fechas límite, de lo que hay que hacer, pero, sobre todo, la presión que nos provoca el miedo a lo que pueda ocurrir.
Ante esta dinámica del comportamiento humano necesitamos confianza, creatividad y coraje. Ir hacia el interior, saber reflexionar y dejar de buscar culpables fuera. Aunque los hay, podemos asumir la responsabilidad para con nosotros.
Una labor importante a desarrollar por los líderes organizativos es generar culturas en las que los miembros puedan explorar, experimentar, ampliar sus capacidades, improvisar y adelantarse a las necesidades de los clientes antes de que las formulen. A estas culturas se les denomina con frecuencia "culturas de aprendizaje apreciativo". El esfuerzo de innovación exige un tipo de aprendizaje diferente que no sea un mero adaptarse a los retos y resolver problemas.
Este tipo de aprendizaje se centra en imaginar posibilidades e idear nuevas formas de mirar el mundo. La innovación exige estar dispuesto a pensar de forma alternativa. Conlleva un enfoque apreciativo, la habilidad de vislumbrar posibilidades radicales y la disposición para ir más allá de los límites de los problemas. Este enfoque se potencia con la indagación apreciativa, un método de intervención en las comunidades, organizaciones y grupos para descubrir en acción lo que les da vida, su núcleo positivo, sus fortalezas y las aspiraciones colectivas y para diseñar e innovar lo que les dará más vitalidad, mejorando la comunicación mediante los diálogos apreciativos.
La Madre Teresa de Calcuta se dirigió así a un grupo de directivos en un congreso internacional de managements sobre la arquitectura del cambio en San Francisco: "¿Queréis que haya cambio? ¿Queréis que vuestra gente cambie? ¿Les conocéis? ¿Les amáis? Si no conocéis profundamente a vuestra gente no habrá entendimiento entre vosotros, y sin entendimiento no habrá confianza. ¿Amáis a vuestra gente? ¿Hay amor en lo que hacéis? Si no hay amor en vosotros no habrá poder ni fortaleza en vuestra gente. Si no hay fortaleza no hay pasión. Sin fortaleza ni pasión nadie se arriesgará. Y sin asumir riesgos nada cambiará".
Para conocer a nuestra gente tenemos que conocernos a nosotros mismos. Para tener una buena relación con los demás hemos de tener una buena relación con nosotros mismos.
Cuando lideramos desde la confianza abrimos e impulsamos la creatividad y la innovación. Innovamos utilizando nuestra capacidad de imaginar nuevas posibilidades y de generar nuevas propuestas ante estímulos familiares. Creamos espacios de confianza permitiendo que las personas asuman riesgos, que no tengan miedo a equivocarse, que se atrevan a tener iniciativa sabiendo que serán apoyados. Cuando logramos liderar nuestra vida así, inspiramos un movimiento creativo y transformador a nuestro alrededor y en los demás.
Al servicio de la humanidad
"La mente es inteligente, pero la inteligencia está afectada de locura e insensatez" (Ekhart Tolle)
Los grandes valores fundamentales que dan sentido y contenido a nuestra vida no dependen de nuestros privilegios, posesiones, roles ni propiedades. Dependerán de nuestra inteligencia, de nuestra conciencia y de ser coherentes e íntegros, de actuar alineados con lo que pensamos y decimos. Debemos aprender a soltar, a no agarrar, a dejar fluir, eso es vivir sin resistencias, siendo creadores de cambios constructivos que provocan mejoras y amplían nuestros horizontes. Para tener esta capacidad de respuesta creativa y positiva es necesario equilibrar la acción con la introversión, el silencio, la reflexión y la meditación. Así iniciamos el camino del autoliderazgo. No podemos ejercer un verdadero liderazgo sobre los demás si no somos capaces de liderar nuestra propia mente, emociones y mundo interior.
Una mente al servicio de la locura no puede servir más que para la destrucción. Para que el barco llegue a su destino, el agua debe permanecer fuera del barco. Para que nuestras mentes puedan servir, la atmósfera del mundo debe permanecer fuera de nuestras mentes. Que no ocurra que la atmósfera circundante penetre en el barco de nuestra mente, sino lo contrario, que las vibraciones de una mente positiva y limpia influyan en nuestro entorno, fortaleciendo a los que viven en el mundo. Para tener una mente capaz de sanar el mundo, primero tenemos que sanarnos a nosotros mismos, cultivando poderes sanadores como la esperanza, la armonía, la compasión, el compromiso, el perdón, la tolerancia y el respeto.
Líder servidor
"Solo un servidor fiel puede ser un líder verdadero" (Alan Axelrod)
Un líder es el arquitecto creador de cambios y que señala la dirección con sentido. Su liderazgo está siempre al servicio de la empresa, la organización, la comunidad, el pueblo. Debe ser capaz de ver más allá de sus necesidades personales para servir también a las necesidades de la organización o comunidad de la que forma parte.
La avaricia como motor del capitalismo no puede sustentar una empresa, un pueblo ni un país por mucho más tiempo. Se requiere una visión más amplia, que reconozca la necesidad de la justicia social y de la prosperidad para todos. El liderazgo servidor no solo es un liderazgo ético, sino que es un motor necesario para un capitalismo sostenible. Así como el liderazgo verdadero es servicio, el servicio verdadero es liderazgo. El líder servidor puede siempre ofrecer servicio. Al ofrecerlo recibe beneficio creando, guiando y nutriendo a aquellos a quienes sirve. Lo que da lo recibe multiplicado.
De víctima a líder
Gandhi cuestionó la soberanía de los británicos sobre el pueblo indio: "Los ingleses no han tomado India", escribió, "sino que nosotros se la hemos cedido. Superaremos la atadura de ser esclavos en el momento en que nos consideremos seres libres". En el corazón de la campaña de Gandhi para liberar India estaba su misión de elevar la conciencia de los indios por encima del poder persuasivo del Gobierno colonial británico. Gandhi infundió confianza en el pueblo indio para que cambiara la visión de sí mismo y pasara de sentirse víctima a asumir la responsabilidad que se requería para liberarse. Gandhi fue un ejemplo de verdadero líder, consciente de su identidad esencial, "del alma", y asentado en su posición interior.
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"Necesitamos una tremenda cantidad de energía para comprender la confusión en que vivimos, y el estar convencido de que “tengo que comprender”, produce la vitalidad para investigar.......
Pero no preguntamos. Deseamos información. Una de las cosas más curiosas de la estructura de nuestra psique es que todos queremos que se nos dé información porque somos el resultado de diez mil años de propaganda.
Queremos que otra persona confirme y corrobore lo que pensamos; sin embargo, la pregunta sólo es auténtica cuando uno se la hace a sí mismo.
Lo que yo digo tiene muy poco valor; usted lo olvidará una vez cierre este libro, o recordará y repetirá ciertas frases, o comparará con lo que ha leído en otros libros, pero no se enfrentará a su propia vida.
Y esto es lo único que importa: su vida, usted mismo, su pequeñez, su superficialidad, su brutalidad, su violencia, su codicia, su ambición, su sufrimiento diario y su dolor interminable. Esto es lo que tiene que comprender, y nadie en la tierra o en el cielo lo va a hacer por usted, sino usted mismo".
Jiddu Krishnamurti
Idea - Fuerza
"La educación es la capacidad de percibir las conexiones ocultas entre los fenómenos". Vaclav Havel
Buscador de conexiones. En la vida real, Master en Comunicación Digital por la UIB, España; Profesor de Estado en Historia y Geografía por la ULS, Chile; Doctorando en Educación mención Mediación Pedagógica. La Serena, Chile. Las opiniones aquí vertidas son personales y no representan necesariamente a las instituciones en las que participo.